El deterioro de la actividad comercial y productiva no se concentra en un único sector ni en una determinada región de la provincia de Buenos Aires. Un relevamiento elaborado por el Observatorio de Datos Estratégicos contabilizó al menos 3.165 cierres, ceses o bajas de establecimientos comerciales y productivos en distintos municipios bonaerenses entre 2023 y septiembre de 2026.
Dentro de ese escenario, Junín aparece entre las ciudades del interior bonaerense con una importante cantidad de bajas comerciales. Según los datos recopilados, durante 2024 se registraron 390 bajas comerciales, mientras que en 2025 fueron 297, lo que representa un total de 687 bajas administrativas en apenas dos años.
El informe también incorpora indicadores más recientes sobre la actividad comercial juninense. Durante el segundo trimestre de 2026, la Sociedad Comercio e Industria de Junín informó que el 30% de los establecimientos encuestados había reducido personal, mientras que un 17% anticipaba nuevas reducciones. En el mismo período, las ventas registraron una caída interanual del 16,8%.
El presidente del Observatorio de Datos Estratégicos, Pedro Perrotta, señaló que los datos muestran que no se trata de un problema circunscripto a una determinada ciudad.

“Lo primero que muestran los datos es que no estamos frente a un problema de una sola ciudad ni de un solo sector. El deterioro aparece en grandes centros urbanos, polos industriales y también en localidades pequeñas, donde el cierre de una fábrica o de decenas de comercios tiene un impacto social mucho más profundo”, sostuvo.
El número de 3.165 cierres constituye, según el organismo, un piso documental, construido a partir de información proveniente de cámaras empresarias, registros municipales y comunicados de empresas.
La situación de Junín se inscribe en un escenario más amplio. En La Plata, el relevamiento contabilizó al menos 1.000 comercios que comunicaron su baja o cierre al Municipio. A esto se suma una caída interanual del 14,7% en las ventas minoristas, de acuerdo con la Encuesta de Comercio elaborada por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios local, que acumula 14 trimestres consecutivos en rojo.
En Tandil se registraron 521 bajas comerciales durante 2025 y otras 298 bajas provisorias de oficio entre el 2 de enero y el 19 de agosto de 2026. Un relevamiento complementario indicó que el 41% de los comercios había sufrido una caída en sus ventas y más del 70% no tenía previsto incorporar personal.
Otros municipios también muestran cifras significativas. Trenque Lauquen informó 274 ceses en 2024; Mar Chiquita, 51 durante abril y mayo de 2026; Balcarce, 47 cierres hasta agosto de 2025; Necochea, 34 comercios cerrados entre febrero y fines de mayo de 2026; San Antonio de Areco, 31 bajas o ceses en aproximadamente tres meses; Olavarría, más de 25 cierres durante el primer trimestre de 2026; Luján, más de 20 entre enero y mediados de febrero; Quilmes, al menos 12 en el centro; y Rauch, al menos 10 entre noviembre y diciembre de 2025.
En Olavarría, cerca del 30% de los cierres correspondió a comercios de indumentaria y calzado, mientras que el Índice Económico local registró en marzo una contracción interanual del 13%.
En Necochea, además, el período en el que se relevaron 34 cierres comerciales coincidió con 197 bajas de trabajadores formales del sector mercantil.
En Tres Arroyos también se documentó el cierre definitivo de una sucursal de Diarco, con despidos. La misma cadena registró cierres con pérdida de puestos de trabajo en Zárate y Luján.
Para Perrotta, los datos deben analizarse también en función del tamaño de cada localidad.
“En una gran ciudad, cien puestos perdidos son graves; en una localidad pequeña pueden alterar de manera directa a familias, proveedores y comercios de toda la comunidad. Por eso hay que mirar no sólo la cantidad absoluta, sino el peso relativo de cada cierre en el territorio”, explicó.
El relevamiento también incorporó información sobre establecimientos comerciales que permanecen cerrados, vacíos o en alquiler, un indicador que permite observar el impacto de la caída de la actividad más allá de las bajas administrativas.
En La Plata, FundPlata relevó 4.739 establecimientos y encontró 451 cerrados definitivamente o en alquiler, alrededor del 9,5%.
En Mar del Plata, la UCIP detectó 190 locales cerrados o vacantes sobre 2.442 relevados en diez corredores comerciales, con una tasa media del 7,8%.
En Necochea se identificaron 95 locales sin actividad sobre 680 observados, cerca del 14%.
También se registraron 30 locales cerrados o sin actividad en un tramo de la avenida Montevideo de Berisso, 26 locales vacíos en las principales arterias del centro de San Nicolás y 25 cerrados, vacíos o abandonados dentro de 30 espacios sin actividad relevados en el centro de Pehuajó.
El deterioro comercial tiene su correlato en el mercado laboral. Azul informó alrededor de 2.500 empleos registrados perdidos durante 2025, tomando como referencia a las personas que accedieron al Seguro de Desempleo.
En Pergamino se formalizaron 335 despidos durante el primer semestre de 2026, mientras las autoridades advirtieron sobre cierres definitivos de pequeños establecimientos comerciales e industriales.
En Chivilcoy, la cámara local describió un escenario marcado por la asfixia financiera, la presión impositiva, la caída de la rentabilidad y bajas interanuales del consumo en rubros básicos.
En las grandes ciudades también se observa un deterioro del mercado laboral. Bahía Blanca registró 10,1% de desocupación durante el primer trimestre de 2026, mientras que Mar del Plata pasó del 7,9% en el primer trimestre de 2025 al 9,3% en el mismo período de 2026.
La problemática también se extiende al sector industrial. La Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) contabilizó 1.306 cierres de unidades productivas industriales en territorio bonaerense entre 2023 y mayo de 2026.
El mismo informe consignó 41.975 puestos industriales perdidos en todo el país, de los cuales el 44,8% correspondió a la provincia de Buenos Aires.
A su vez, el Ministerio de Economía bonaerense ubicó en 5.335 las empresas que dejaron de operar entre 2023 y septiembre de 2025, mientras que un informe de CEPA situó en más de 6.200 las empresas cerradas en la Provincia desde 2023.
Uno de los principales focos por cantidad de grandes cierres fue Pilar. Durante 2025 se relevaron los cierres o ceses definitivos de Kimberly-Clark, ILVA, Magnera y Whirlpool, con alrededor de 800 puestos directos afectados en conjunto.
El cierre individual de mayor impacto laboral fue el de FATE, en San Fernando, cuya planta de Virreyes cerró definitivamente en febrero de 2026, dejando a 920 trabajadores sin empleo.
En Coronel Suárez, Grupo Dass cerró su planta de calzado, con alrededor de 360 despidos.
También se documentaron varios cierres productivos en Olavarría, Campana, Tigre, Las Flores, Lomas de Zamora y La Plata.
Entre otros casos aparecen Desico, en Florentino Ameghino, con 60 puestos; Fabio Hnos., en Florencio Varela, con 76; Clariant, en Zárate, con alrededor de 50; Tía Maruca/Dilexis, en Chascomús, con 27; Mustad, en Tres Arroyos, con 55; Hazan Silvia, en Lanús, con 50; Marechiare, en Mar del Plata, con 50; Lamb Weston, en Munro, con alrededor de 100; Coresa, en San Antonio de Areco, con entre 85 y 100; Leval, en San Nicolás, con 52; y Finca Balcarce, con alrededor de 50.
Un caso particularmente significativo por su impacto relativo fue el de Capitán Sarmiento, donde la paralización de la planta avícola Granja Tres Arroyos derivó en más de 700 despidos en una ciudad de alrededor de 15.000 habitantes.
De acuerdo con el Observatorio, en el comercio minorista las causas que más se repiten detrás de los cierres son la caída del consumo y de las ventas, el peso de los alquileres, servicios, salarios y otros costos fijos, y la pérdida de rentabilidad.
En algunas ciudades se suma la competencia de productos importados y la pérdida del poder adquisitivo, mientras que cámaras empresarias como la de Chivilcoy también remarcan la presión impositiva y las dificultades financieras.
En la industria aparecen además otros factores, como la competencia de productos importados, la pérdida de competitividad, la caída de pedidos, las reestructuraciones y centralizaciones empresarias y, en determinados casos, concursos, quiebras o crisis financieras.
Desde el Observatorio remarcan que no existe una causa única detrás de los cierres, sino una combinación de factores que impacta de manera diferente según la empresa, el sector y la localidad.
En ese mapa provincial, Junín exhibe un dato que sintetiza parte del problema: 687 bajas comerciales administrativas acumuladas entre 2024 y 2025, a lo que se suma durante 2026 una caída significativa de las ventas y un escenario en el que una parte de los comercios ya comenzó a reducir sus planteles de trabajadores.
El fenómeno, según el relevamiento, dejó de ser exclusivamente una problemática de los grandes centros urbanos y se extiende cada vez con mayor claridad hacia el interior bonaerense.