La venta de combustibles al público registró en julio una caída interanual del 1,16%, cortando así una racha de cuatro meses consecutivos de crecimiento, según un relevamiento del portal especializado Surtidores.
El informe revela un consumo a dos velocidades, con un fuerte crecimiento de los productos premium y una marcada caída de los comunes.
Según supo Noticias Argentinas, el mercado mostró un comportamiento dispar: mientras que el consumo de los combustibles premium creció con fuerza (12,5% la nafta y 9% el gasoil), la venta de nafta súper cayó 1,11% y la del diésel común se desplomó un 12,19%.
El análisis detallado por provincia y por empresa muestra un panorama heterogéneo, donde la petrolera de bandera, YPF, logró consolidar su dominio del mercado y aumentar sus ventas a pesar de la caída general.
En las últimas semanas, los precios de los combustibles volvieron a registrar un incremento en los surtidores de Junín, aunque de manera discreta.
A fines de julio, la nafta súper rondaba los $1.405 el litro, y hoy ya supera los $1.460, consolidando una tendencia alcista que se mantiene desde diciembre de 2023.
El incremento se da en un contexto donde, desde la asunción de Javier Milei como presidente, los combustibles en Argentina han escalado a ritmos muy superiores a la inflación. En el último año y medio, el precio del litro de nafta súper en Junín pasó de costar aproximadamente $330 a superar los $1.460, lo que representa un aumento superior al 442%, mientras que la inflación acumulada entre diciembre de 2023 y agosto de 2025 fue del 182%.