29/01/2026 - Edición Nº434

Junín

seguridad vial

La norma de un juninense que iluminó las rutas argentinas: luces bajas obligatorias las 24 horas

28/09/2025 | La Ley 12.564 del Código de Tránsito bonaerense fue impulsada por el entonces diputado Gustavo Ferrari. Su objetivo era claro: “mejorar la visualización de los vehículos, reduciendo la cantidad de maniobras riesgosas y, por lo tanto, disminuyendo el número de choques frontales”



Gracias a la iniciativa de un juninense, la seguridad vial en las rutas argentinas dio un gran paso: la ley que obliga a encender las luces bajas durante las 24 horas en rutas, autopistas y zonas rurales fue pionera en el país y sigue vigente desde su implementación en 2001.

La norma, conocida como Ley 12.564 del Código de Tránsito bonaerense, fue impulsada por el entonces diputado radical Gustavo Ferrari, oriundo de Junín. Su objetivo era claro: “mejorar la visualización de los vehículos, reduciendo la cantidad de maniobras riesgosas y, por lo tanto, disminuyendo el número de choques frontales”, explicó Ferrari en su momento. La medida se inspiró en experiencias de países como Uruguay, Canadá, Suecia y Noruega, donde la obligatoriedad del uso de luces diurnas logró reducir los accidentes entre un 5 y un 25 por ciento. En Uruguay, por ejemplo, la aplicación de la medida se reflejó en una baja del 10 por ciento en choques frontales.

Según especialistas en seguridad vial, la obligatoriedad de las luces bajas ha demostrado ser eficaz no solo para calcular mejor la distancia y la velocidad de otros vehículos, sino también para disminuir accidentes en rutas y autopistas, incluso en condiciones climáticas adversas.

La ley establece que en zonas rurales, carreteras, semiautopistas y autopistas, los conductores deben mantener encendidas las luces bajas durante todo el día, sin importar las condiciones climáticas.

En zonas urbanas y suburbanas, la luz de alcance medio o bajo debe usarse desde el crepúsculo hasta el alba y, en situaciones climáticas adversas, desde el alba hasta el crepúsculo.

Las luces altas en zonas urbanas se reservan exclusivamente para anunciar la llegada del vehículo a una bocacalle o para adelantarse a otro auto, siempre en forma de destello o de guiño.

Además de la normativa sobre luces, la ley incluyó disposiciones para los conductores novatos: todos los que obtengan por primera vez la licencia deberán conducir durante los primeros seis meses llevando visible, tanto adelante como detrás del vehículo que conducen, un distintivo que indique su condición de principiante. Esta medida fue impulsada por el diputado radical Mario Espada bajo la Ley 12.536, que también entró en vigencia en 2001. El objetivo era que otros conductores estén alertas ante la presencia de conductores en etapa de aprendizaje, generando un entorno más seguro.

Tres años después de la implementación de la norma, en 2004, Gustavo Ferrari solicitó al Poder Ejecutivo provincial una mayor difusión de la ley. En aquel momento explicó que, aunque desde su entrada en vigencia a principios de 2001 el acatamiento había sido alto y los conductores adoptaron rápidamente el mecanismo al notar sus ventajas, era necesaria una campaña oficial que la divulgara y explicara sus beneficios.

Ferrari sostuvo: “De implementarse una medida de estas características –en acople con los distintos operativos de verano— se ayudaría a disminuir la cantidad y gravedad de los accidentes, pues el uso permanente de las luces bajas permite una mejor visualización de los vehículos en tránsito, de su localización y distancia, facilitando la anticipación en maniobras preventivas”.

El legislador agregó que “sabemos que la medida es sólo otra herramienta más, un elemento preventivo para contribuir en la disminución y que queda mucho por hacer, fundamentalmente en lo que respecta a la educación vial, pero es necesario que se conozca adecuadamente la norma para procurar su cumplimiento y eso solo se logra haciéndola conocer como pedimos”.

Con el paso de los años, la iniciativa de Gustavo Ferrari se consolidó como un ejemplo de cómo la legislación local puede marcar la diferencia en la seguridad vial a nivel nacional. Su insistencia en difundir la norma y educar sobre su uso muestra que el cuidado vial no depende solo de la legislación, sino también de la conciencia de los conductores.

Hoy, más de dos décadas después, las rutas argentinas reflejan los resultados de aquella decisión tomada por un juninense que decidió “prender la luz” para cuidar la vida de todos los conductores.