El Gobierno de China emitió un comunicado oficial este domingo en el que exige a los Estados Unidos la liberación inmediata de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras su captura y traslado forzoso a Nueva York. Un portavoz de la cancillería china calificó la maniobra militar como una "clara violación del derecho internacional" y de las normas básicas que rigen las relaciones entre Estados.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, Beijing instó a la administración de Donald Trump a garantizar la seguridad personal de los detenidos y a detener cualquier intento de derrocamiento del gobierno venezolano, favoreciendo en su lugar el diálogo y la negociación.
La reacción de China, socio estratégico de Caracas, se centró en denunciar el uso de la fuerza unilateral por parte de Washington:
La captura de Maduro ocurre tras meses de presión por parte de Estados Unidos bajo cargos de narcotráfico. Mientras que países como Japón han respaldado la operación como un paso hacia el restablecimiento democrático, China se alinea con socios como Rusia, Irán y Cuba en el rechazo rotundo a la intervención armada.
Se espera que este lunes el Consejo de Seguridad de la ONU se reúna de urgencia para tratar la crisis, tras una solicitud de Caracas respaldada por países aliados de la región.
La captura de Maduro pone a prueba la asociación estratégica entre Beijing y Caracas, tensionando aún más la competencia global entre China y EE. UU. Aunque China ha condenado enérgicamente el accionar de Washington como un "comportamiento hegemónico", expertos sugieren que Beijing actuará como un socio económico y diplomático, evitando una confrontación militar directa por el control de Venezuela.