18/01/2026 - Edición Nº423

Junín

autopista

El choque fatal en la Ruta 7 reaviva la necesidad de finalizar la variante de Chacabuco

13:08 | Se trata del bypass comprendido entre los kilómetros 196 y 219 (paralizado desde diciembre de 2023), que rodea el casco urbano y fue concebido justamente para mejorar la seguridad vial.



El trágico accidente ocurrido en el kilómetro 207 de la Ruta Nacional 7, a la altura de Chacabuco, que dejó como saldo dos personas fallecidas, volvió a poner en agenda una demanda histórica de la región: la urgente finalización de la variante de la autopista que permitiría desviar el tránsito pesado y de larga distancia del sector urbano donde se produjo la tragedia.

Se trata del bypass comprendido entre los kilómetros 196 y 219, una traza de 23 kilómetros (paralizada desde diciembre de 2023) que rodea el casco urbano de Chacabuco y que fue concebida justamente para mejorar la seguridad vial, reducir accidentes y ordenar la circulación sobre uno de los corredores más transitados del país.

Una obra clave, inconclusa

Los trabajos de transformación de la Ruta 7 en autopista comenzaron hace aproximadamente una década, en el marco del proyecto integral que une Junín con San Andrés de Giles. En ese recorrido ya fueron concluidos los tramos Junín–Chacabuco y Carmen de Areco–San Andrés de Giles, quedando pendientes dos sectores estratégicos: la variante de Chacabuco y el trayecto más extenso entre Chacabuco y Carmen de Areco.

La variante de Chacabuco estuvo paralizada durante más de dos años, entre diciembre de 2018 y enero de 2021, y al momento de su reactivación contaba con apenas un 8% de avance. Sin embargo, según datos oficiales difundidos oportunamente por el entonces Ministerio de Obras Públicas y Vialidad Nacional, la obra había superado el 75% de ejecución, con una primera capa de asfalto ya colocada, y se proyectaba su finalización para el primer semestre de 2024.

El proyecto contempla una autopista semiurbana con dos carriles por mano y cinco puentes distribuidores ubicados en los kilómetros 196 (Acceso Este), 200,8 (Cucha Cucha), 205,2 (Ruta Provincial 30), 209,5 (cruce con el ferrocarril San Martín) y 219 (Acceso Oeste). En el cruce con la Ruta 30 incluso se había construido un desvío provisorio para permitir la elevación de la calzada provincial sobre la futura autopista.

Qué falta para terminarla

Desde Vialidad Nacional se había detallado que restaban ejecutar una nueva carpeta asfáltica, la colocación de guardarraíles, demarcación horizontal, cartelería e iluminación.

El paquete estructural de la calzada ya incluía múltiples capas de suelo tratado, bases granulares y de concreto asfáltico, y una carpeta final de microconcreto asfáltico en caliente.

Paralización y nuevo escenario

Pese al alto grado de avance, la obra quedó paralizada en diciembre de 2023, en el marco de la decisión del presidente Javier Milei de cancelar contratos y frenar la obra pública a nivel nacional como parte del denominado “plan motosierra” y del fuerte recorte del gasto estatal.

En este nuevo contexto, además, el Gobierno nacional anunció que la concesión de esta calzada, al igual que la del resto de los corredores nacionales, será privatizada, lo que abre interrogantes sobre los plazos y las condiciones en que podrían retomarse y concluirse los trabajos pendientes.

Un reclamo que vuelve con fuerza

El reciente siniestro fatal vuelve a exponer los riesgos de que el tránsito pesado y de larga distancia continúe atravesando sectores urbanos y periurbanos de Chacabuco.

Vecinos, autoridades locales y usuarios de la Ruta 7 coinciden en que la finalización de la variante no solo es una obra de infraestructura, sino una intervención clave para salvar vidas y mejorar la seguridad vial en toda la región.

Abandono

A poco más de dos años de la asunción de Javier Milei como presidente, las rutas nacionales del país muestran signos evidentes de abandono, más allá del corte de pasto en las banquinas, que municipios y vecinos tuvieron que hacerse cargo. 

La falta de mantenimiento en la calzada, con aparición de nuevos baches y demarcaciones desgastadas, sumada a la paralización de obras viales clave, como la de la autopista de Ruta 7, han convertido a la infraestructura vial en un serio problema para los conductores.

El estado de las rutas nacionales en el noroeste bonaerense es alarmante. Desde hace dos años no se realizan tareas de bacheo ni repintado de la calzada en la 7 o 188, lo que compromete la seguridad de quienes transitan diariamente por estos caminos. 

Las quejas de transportistas, automovilistas y vecinos de la región son constantes, denunciando el deterioro progresivo de las rutas y el incremento del riesgo de accidentes, mientras se sigue cobrando los peajes.