La actividad se llevó adelante junto a integrantes de Amigos del Río, quienes acompañaron y guiaron a los participantes durante el recorrido. Entre risas, chapuzones y miradas curiosas, los niños disfrutaron del agua y del entorno natural, en una experiencia que combinó juego, aprendizaje y trabajo en equipo.
Desde el Municipio destacaron la importancia de generar este tipo de propuestas, que permiten a los más chicos conocer y valorar el ambiente que los rodea, al mismo tiempo que se promueven hábitos saludables y espacios de recreación compartida. La iniciativa también buscó ofrecer una forma diferente de vivir la colonia, incentivando a los participantes a animarse a nuevas experiencias.
La jornada se desarrolló en un clima de alegría y entusiasmo, dejando recuerdos imborrables en los chicos y reforzando el sentido de pertenencia con el arroyo y la naturaleza local. Una tarde especial, de esas que quedan guardadas y que reflejan el valor de las actividades comunitarias durante el verano.