General Pinto volvió a confirmar su espíritu festivo con una nueva edición de sus tradicionales carnavales populares, que durante tres noches consecutivas transformaron a la ciudad en un gran escenario de color, música y celebración colectiva.
El Distrito vivió jornadas multitudinarias el sábado 14, domingo 15 y lunes 16 de febrero, con la Avenida Mitre como epicentro de una fiesta que convocó a vecinos y visitantes de toda la región. Familias enteras se acercaron para disfrutar de un evento que, año tras año, renueva su propuesta sin perder la esencia del clásico corso de pueblo.
El desfile fue, una vez más, el gran protagonista. Carros, carrozas, comparsas y batucadas desplegaron creatividad y ritmo a lo largo del recorrido, acompañados por una destacada participación de personas disfrazadas con temáticas de lo más diversas. El brillo, la música y la alegría marcaron el pulso de cada noche, en un clima de celebración permanente.
Los cierres musicales aportaron un condimento especial a la programación. El sábado, Vieja Minga puso a bailar al público con su repertorio de cumbia tradicional, generando un inicio a pura energía. En la continuidad de los festejos, el cuarteto cordobés dijo presente de la mano de Tru La La, histórica agrupación que repasó sus clásicos ante una multitud entusiasta.
La noche de cierre tuvo como broche de oro el show de Migrantes, que hizo cantar y saltar a los presentes con algunos de los hits más escuchados de los últimos tiempos, coronando así un fin de semana que quedará en la memoria colectiva de la ciudad.
Con una organización consolidada y una convocatoria que crece edición tras edición, los carnavales populares volvieron a posicionar a General Pinto como uno de los polos festivos más destacados de la región, combinando tradición, producción y propuestas artísticas de primer nivel.
El espíritu carnavalero tuvo su continuidad este martes con una nueva edición del Carnaval Infantil, una de las celebraciones más esperadas por la comunidad. Cientos de chicos y chicas participaron del evento, luciendo disfraces cargados de imaginación y entusiasmo.
Superhéroes, animales, hadas, princesas y personajes de fantasía colmaron la jornada, en un encuentro donde la diversión, el juego y la emoción fueron protagonistas absolutos. Familias completas acompañaron a los más pequeños, reforzando el carácter comunitario y familiar que distingue a esta celebración.
Como es tradición, el cierre incluyó el esperado sorteo de bicicletas, uno de los momentos más celebrados por los niños y niñas participantes, que vivieron la experiencia con la ilusión y la alegría propias del carnaval.
De esta manera, General Pinto reafirmó no solo su identidad festiva, sino también su apuesta por eventos que fortalecen los lazos sociales y generan recuerdos imborrables para todas las generaciones.