A los habituales reclamos por pastizales altos y terrenos sin mantenimiento, en Junín se suma una preocupación que vecinos de distintos sectores comienzan a señalar con mayor frecuencia: la falta de limpieza y conservación en obras en construcción que permanecen paralizadas o abandonadas, algunas de ellas desde hace varios años.
Si bien la problemática de los lotes baldíos suele intensificarse durante los meses de calor, frentistas advierten que las edificaciones inconclusas generan impactos similares o incluso más delicados, debido a la acumulación de residuos, escombros, malezas y, en muchos casos, agua estancada. Este escenario no solo afecta el aspecto urbano, sino que además plantea riesgos sanitarios y de seguridad, asociados a la proliferación de roedores, insectos y posibles ingresos indebidos.
Uno de los casos que vecinos mencionan como ejemplo es el de un edificio ubicado en la zona de Necochea y 25 de Mayo, cuya obra se encuentra detenida desde hace un prolongado período. Residentes del sector sostienen que el inmueble presenta signos visibles de abandono y falta de mantenimiento, situación que ha motivado reiterados reclamos.
Desde el Municipio han reconocido en distintas oportunidades que el abandono de inmuebles y terrenos constituye una problemática recurrente. Al respecto, el secretario de Gobierno, Dr. Lisandro Benito, explicó tiempo atrás que “muchas veces nos llegan reclamos al 147 por pastizales altos y lotes abandonados, una problemática que se repite todos los años y se recrudece en esta época por las condiciones climáticas, con calor y lluvias”.
Asimismo, el funcionario remarcó que “este problema tiene su raíz en el abandono y la desaprensión de ciertos propietarios, por lo que desde el Municipio hacemos un llamado de atención a la responsabilidad en el mantenimiento”, un concepto que vecinos entienden también aplicable a las construcciones privadas paralizadas.
Benito también había advertido que “hay situaciones de mayor complejidad, ya que existen lotes e inmuebles antiguos cuyos dueños fallecieron o no se encuentran en la ciudad, y por distintas razones permanecen abandonados”, un escenario que suele replicarse en obras inconclusas donde intervienen factores legales, sucesiones o conflictos de titularidad.
En relación con la intervención estatal, el secretario de Gobierno detalló que “los reclamos ingresan al 147 y de inmediato se da intervención a Control Ciudadano para constatar los hechos denunciados”. No obstante, en casos que involucran propiedades cerradas o situaciones jurídicas complejas, los procedimientos administrativos pueden extenderse.
En este contexto, la presencia de obras en construcción detenidas y sin mantenimiento adecuado comienza a instalarse como un nuevo eje de inquietud vecinal, en paralelo a los tradicionales reclamos por lotes baldíos. La preocupación central radica en que, más allá del tipo de inmueble, la falta de limpieza y conservación termina generando consecuencias directas sobre la seguridad, la salubridad y la calidad de vida en los barrios.