27/02/2026 - Edición Nº463

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Sarmiento, ante un diagnóstico urgente y la necesidad de volver a las bases

14:05 | El "Verde" comete errores alarmantes en defensa y sumó 6 puntos sobre 21. En la próxima fecha recibirá a Estudiantes de Río Cuarto en el "Eva Perón".



La derrota por 3 a 1 frente a Unión de Santa Fe en el "Eva Perón" no fue una más. Para Sarmiento de Junín significó otro golpe directo a su confianza y, sobre todo, a su realidad en la tabla de los promedios. Con apenas 6 puntos sobre 21 posibles, el equipo verdolaga empieza a mirar con demasiada preocupación la pelea por la permanencia. Y lo que viene no admite margen de error: el próximo compromiso será ante Estudiantes de Río Cuarto, un rival directo en la lucha por no descender, en un partido que se jugará como una verdadera final.

Más allá del resultado ante el "Tatengue", lo que enciende las alarmas son las formas. Porque perder puede estar dentro de lo posible, pero la manera en que Sarmiento está cayendo preocupa, y mucho. El equipo luce desorientado, sin una identidad clara y, por momentos, desconectado de la realidad que atraviesa.

El ciclo de Facundo Sava parece haber entrado en una zona de turbulencia. La intención de salir jugando desde el fondo, de sostener la posesión y de priorizar una elaboración prolija, choca con las características de varios de sus futbolistas. Defensores de perfil más rústico, más cómodos en la marca y el despeje que en la construcción, quedan expuestos en un plan que los obliga a asumir riesgos innecesarios. Sarmiento suele tener la pelota incluso más que sus rivales, pero esa tenencia es estéril: no lastima, no profundiza y no se traduce en situaciones claras. En cambio, cada desatención propia termina pagándose carísimo.

El repaso reciente es elocuente. En la primera fecha, en La Paternal, un centro y un cabezazo en el último suspiro lo dejaron con las manos vacías. Luego, ante Independiente Rivadavia, sufrió en una pelota parada y en un error individual que derivó en el segundo tanto. Atlético Tucumán lo castigó con un córner, un cabezazo y una definición bajo el arco. Huracán le convirtió tras un lateral y un anticipo en el área. Estudiantes de La Plata golpeó de contra al inicio del complemento, con el equipo mal parado. Y Unión, en Junín, lo dejó 2-0 abajo antes de los 15 minutos, aprovechando desatenciones y espacios, y volvió a lastimar apenas iniciado el segundo tiempo, otra vez encontrando a la defensa en inferioridad y mano a mano.

La sensación es clara: Sarmiento transmite fragilidad defensiva. Y en una pelea por no descender, esa imagen es letal. No solo hacia adentro, para el propio mundo sarmientista, sino también hacia afuera. Cuando los rivales detectan debilidades estructurales, las explotan sin piedad.

Paradójicamente, el equipo esta temporada ha logrado convertir goles con mayor regularidad que en otros torneos. Sin embargo, no capitaliza ese aspecto. Los tantos a favor no alcanzan para sostener empates ni para construir triunfos porque los errores propios terminan neutralizando cualquier esfuerzo ofensivo.

Tal vez haya llegado el momento de volver a las bases. Lo mejor del ciclo de Sava se vio cuando el equipo priorizó el orden, la solidez y la practicidad por sobre lo vistoso. Cuando entendió que no le sobra nada y que cada punto debía trabajarse con intensidad, concentración y carácter. Ese Sarmiento competitivo, que metía, luchaba y jugaba cada partido como una batalla, fue el que logró sostenerse en Primera. Si perdía, era por virtud del rival, no por negligencias propias.

Los cambios en el segundo tiempo frente a Unión también dejaron un mensaje. Más allá de la intención de torcer la historia en ese partido, parecieron apuntar a mover piezas de cara a lo que viene. La ausencia de Lucas Suárez, afectado por una lesión muscular, se sintió. Es un futbolista que el equipo necesita por experiencia y presencia. Recuperarlo será clave para lo que se avecina.

Y lo que se avecina es decisivo. Estudiantes de Río Cuarto, recientemente ascendido, llega tras vencer 2-0 a Huracán y comparte la pelea por la permanencia. En su banco estará Iván Delfino, ex entrenador verdolaga, y en el plantel aparecen Gabriel Alanís —autor de un gol en la última fecha— y Ramón "Wanchope" Ábila, también con pasado en Junín. El contexto agrega condimentos, pero lo esencial es otro: Sarmiento debe asumir que está ante un punto de inflexión.

El partido ante el conjunto cordobés no es uno más. Es una final anticipada por la permanencia. Y para afrontarla, el Verde necesita reencontrarse con su esencia: orden, concentración, garra y humildad para entender sus limitaciones. El diagnóstico es urgente. Y la reacción, impostergable.