14/03/2026 - Edición Nº478

Junín

energía

Viviendas “todo eléctrico”: una tendencia que crece en Junín por la expansión urbana y los avances tecnológicos

13:40 | El gas es considerado la opción más eficiente y económica para cocinar, calefaccionar y producir agua caliente. Sin embargo, en los últimos años los equipos eléctricos evolucionaron significativamente y hoy ofrecen prestaciones que compiten directamente con los artefactos tradicionales.



En los últimos años comenzó a consolidarse en Junín una tendencia que se observa cada vez con mayor frecuencia tanto en casas como en departamentos: la elección de viviendas “todo eléctrico”, es decir, hogares que prescinden completamente del gas natural o envasado y funcionan exclusivamente con energía eléctrica para cocinar, calefaccionar y calentar agua.

El fenómeno se da en paralelo al crecimiento urbano de la ciudad y a la expansión de nuevos barrios residenciales. En muchos casos, estos sectores avanzan a un ritmo más rápido que la llegada de la red de gas natura, cuyas obras demandan mayor planificación y tiempo.

Si bien durante los últimos años se registraron importantes avances en materia de infraestructura —entre ellos la instalación de la cuarta planta reguladora de gas en Junín, que permitió ampliar la cobertura del servicio y llevarlo a más zonas—, todavía existen sectores donde la red no ha llegado o donde su extensión demanda inversiones y tiempos de obra que superan los plazos de quienes están construyendo o mudándose.

En ese contexto, cada vez más propietarios y desarrolladores optan por resolver directamente sus viviendas bajo el concepto de “todo eléctrico”, evitando así depender del gas natural o del gas envasado.

Evitar garrafas y tubos, uno de los principales motivos

Uno de los factores que explica esta tendencia es la decisión de muchos vecinos de evitar el uso de garrafas o tubos de gas envasado, una alternativa habitual en zonas donde el gas natural aún no está disponible.

El gas envasado implica una logística constante de reposición, costos periódicos que varían con el mercado y la necesidad de disponer de espacios adecuados para su almacenamiento. Además, algunos propietarios prefieren prescindir de este sistema por cuestiones de seguridad y comodidad.

Ante esta situación, muchas viviendas nuevas optan por centralizar todo el consumo energético en la electricidad. Esto implica equipar la casa o el departamento con anafes eléctricos o de inducción, hornos eléctricos, termotanques o calefones eléctricos y distintos sistemas de calefacción que funcionan con electricidad.

De esta manera, la vivienda queda preparada para operar sin depender de otro tipo de combustible.

Cambios en la construcción y en el diseño de las viviendas

La tendencia también tiene impacto en la forma de diseñar y construir las viviendas. Según informaron, al eliminar la instalación de gas, se simplifican las obras internas, ya que no es necesario desarrollar una red de cañerías, instalar medidores ni cumplir con determinadas exigencias vinculadas a artefactos a combustión.

"Esto reduce la complejidad técnica de la obra y permite avanzar con mayor rapidez en algunos proyectos", dijeron. Para los desarrolladores inmobiliarios, especialmente en edificios de departamentos o complejos habitacionales nuevos, prescindir del gas también puede significar menos trámites y menores costos en la etapa de construcción.

En consecuencia, "muchos proyectos comienzan a planificarse desde el inicio con una infraestructura pensada para el uso eléctrico, incorporando mayor cantidad de tomas de corriente, tableros eléctricos preparados para soportar mayor demanda y una distribución energética adaptada al uso intensivo de electrodomésticos".

Avances tecnológicos que impulsan el cambio

Otro de los factores que explica el crecimiento de las viviendas “todo eléctrico” es el avance tecnológico en los electrodomésticos y sistemas de climatización.

Durante décadas, el gas fue considerado la opción más eficiente y económica para cocinar, calefaccionar y producir agua caliente en los hogares argentinos. Sin embargo, en los últimos años los equipos eléctricos evolucionaron significativamente y hoy ofrecen prestaciones que compiten directamente con los artefactos tradicionales a gas.

Los anafes de inducción (al igual que los hornos eléctricos), por ejemplo, se destacan por su rapidez para calentar, su precisión en el control de temperatura y su mayor seguridad, ya que funcionan mediante campos magnéticos que calientan directamente el recipiente sin generar llama.

Por su parte, los termotanques eléctricos modernos incorporan mejores sistemas de aislación térmica, mayor capacidad de recuperación y controles de temperatura más eficientes, lo que permite optimizar el consumo de energía.

En el caso de la calefacción, también se multiplicaron las opciones: paneles eléctricos, radiadores de bajo consumo, equipos de aire acondicionado frío-calor y sistemas programables que permiten regular el uso de la energía según las necesidades del hogar.

Gracias a estos avances, muchos propietarios consideran que el confort que brindan los sistemas eléctricos hoy no tiene nada que envidiarle a los artefactos alimentados a gas.

Seguridad y practicidad

La eliminación del gas en las viviendas también es valorada desde el punto de vista de la seguridad. Al no contar con artefactos a combustión ni con redes internas de gas, desaparecen riesgos asociados a posibles fugas o a la presencia de monóxido de carbono.

En ese sentido, las viviendas todo eléctrico simplifican la infraestructura doméstica y reducen la cantidad de controles y mantenimientos vinculados a instalaciones de gas.

Además, desde el punto de vista práctico, muchos usuarios destacan la comodidad de utilizar electrodomésticos eléctricos modernos, que suelen incluir sistemas digitales, temporizadores y funciones programables que facilitan su uso cotidiano.

Un cambio en la forma de pensar la vivienda

Más allá de las razones vinculadas a la infraestructura o a la tecnología, la expansión de las viviendas todo eléctrico también refleja un cambio en la forma de pensar la energía dentro del hogar.

Cada vez más proyectos incorporan criterios de eficiencia energética, mejor aislación térmica y electrodomésticos de bajo consumo. A su vez, algunos desarrollos comienzan a contemplar la posibilidad de sumar en el futuro sistemas de generación de energía renovable, como paneles solares.

En ese marco, centralizar el consumo energético en la electricidad también puede facilitar la integración de estas tecnologías en los próximos años.

Una tendencia que empieza a consolidarse en Junín

Si bien el gas natural continúa siendo un recurso ampliamente valorado en los hogares argentinos y en muchas zonas de Junín su red sigue ampliándose, la aparición de viviendas “todo eléctrico” marca un cambio de paradigma que comienza a hacerse visible en la ciudad.

Impulsada por el crecimiento de nuevos barrios y el avance de la tecnología doméstica, esta modalidad de vivienda empieza a consolidarse como una alternativa práctica, moderna y cada vez más elegida por quienes construyen o buscan mudarse a un nuevo hogar.