15/03/2026 - Edición Nº479

Junín

crece el consumo

El pollo gana lugar en las parrillas de Junín y aparecen nuevas variedades como chorizos y salchichas parrilleras

13:43 | Actualmente, el kilo de pollo entero ronda entre los 5.500 y 6.000 pesos, mientras que algunos de los cortes más populares para el asado pueden alcanzar los $25.000.



En un contexto donde el precio de los alimentos pesa cada vez más en el presupuesto familiar, el pollo comienza a ganar protagonismo en las parrillas de Junín como una alternativa más económica frente a los tradicionales cortes de carne vacuna.

Actualmente, el kilo de pollo entero ronda entre los 5.500 y 6.000 pesos, mientras que algunos de los cortes más populares para el asado, como el vacío o la tapa de asado, pueden alcanzar los 25.000 pesos por kilo, una diferencia que empieza a reflejarse en las decisiones de compra de muchas familias.

Si bien el asado de carne vacuna sigue siendo una tradición muy arraigada en la cultura gastronómica argentina, cada vez más hogares juninenses incorporan el pollo como opción para la parrilla, ya sea en presas, deshuesado o en distintas preparaciones pensadas especialmente para este tipo de cocción.

Más variedad para la parrilla

Este cambio en los hábitos de consumo también se refleja en las pollerías locales, que comienzan a ampliar su oferta para adaptarse a una demanda creciente.

En ese sentido, los comercios especializados en pollo empezaron a sumar productos pensados para la parrilla, como salchichas parrilleras de pollo, chorizos, chorizo “bombón”, hamburguesas y distintas piezas rellenas, además de preparaciones clásicas que desde hace años forman parte del recetario doméstico.

Uno de esos casos es la pollería Dorys, desde donde aseguran que la demanda de productos de pollo para parrilla viene creciendo de forma sostenida.

“Hoy un pollo bueno de calidad ronda entre los 5.500 y 6.000 pesos el kilo. Y sí, la gente lo lleva mucho para la parrilla. Muchas veces se llevan el pollo deshuesado para hacerlo a la pizza”, explicó Germán Suárez, responsable del comercio.

Según detalló, la variedad de productos que ofrecen fue creciendo para acompañar esta tendencia.

“Nosotros tenemos muchas opciones: la pechuga rellena, el muslo relleno, salchicha parrillera, chorizo, el chorizo bombón que es más chiquito. Después hacemos todo lo que es el pollo al libro, el pollo arrollado, el muslo arrollado. También tenemos hamburguesas de pollo que la gente usa mucho para la parrilla”, señaló.

Un consumo que crece en todo el país

El aumento del consumo no es solo una realidad local. De acuerdo a lo que se observa en el sector, la carne de pollo se convirtió en los últimos años en la más consumida por los argentinos, desplazando incluso a la carne vacuna en algunos períodos.

“Creo que este es el tercer año consecutivo en el que la carne de pollo es la más consumida por los argentinos. Siempre estuvo primero la carne vacuna y después venía el pollo, con el cerdo mucho más atrás. Pero en el último tiempo aumentó muchísimo el consumo”, afirmó Suárez.

El comerciante explicó que el precio de la carne vacuna es uno de los factores principales, aunque no el único.

“Hacer un asado para una familia tipo hoy puede estar alrededor de los 100.000 pesos o más, y eso se vuelve complicado para mucha gente”, sostuvo.

Precio y salud, dos factores que influyen

Además del costo, los cambios en los hábitos alimentarios también juegan un papel importante en el crecimiento del consumo de pollo.

Según Suárez, cada vez más clientes buscan opciones más livianas o saludables, lo que impulsa la venta de determinados cortes y preparaciones.

“Hay mucha gente que consume pollo deshuesado, ya sea pechuga o muslo, y también muchos lo compran sin piel. Se vende muchísimo la picada de pollo. Mucha gente, por ejemplo, hace pastel de papa con carne de pollo”, comentó.

La ubicación del comercio también influye en el perfil de los clientes.

“Nosotros teemos uno de nuestros locales frente al predio del ferrocarril, donde sale mucha gente a caminar. Esa gente consume mucho pollo, no solamente por el precio sino también por una cuestión de salud”, explicó.

Un nuevo protagonista del asado

De esta manera, la parrilla argentina comienza a mostrar pequeños cambios impulsados por la realidad económica y las nuevas preferencias alimentarias.

Sin reemplazar completamente a la carne vacuna, el pollo se consolida cada vez más como una alternativa para mantener viva la tradición del asado, pero con un impacto menor en el bolsillo.

Y en Junín, donde las reuniones alrededor del fuego siguen siendo parte de la vida social y familiar, las pollerías aprovechan el fenómeno para innovar y ofrecer cada vez más opciones pensadas especialmente para la parrilla.