En el marco de su política ambiental y de promoción de la economía circular, el Municipio de Junín concretó un nuevo envío de materiales reciclables, alcanzando en esta oportunidad aproximadamente ocho toneladas de vidrio que serán reutilizadas en el circuito productivo.
La iniciativa fue coordinada por la Subsecretaría de Ambiente, que llevó adelante una jornada de logística en el relleno sanitario municipal, donde se realizó la carga del material previamente recuperado y clasificado en la planta local. El vidrio será destinado a una empresa dedicada a la fabricación de nuevos productos, consolidando así su reinserción en la cadena industrial.
Este tipo de acciones forma parte del programa integral de gestión de residuos sólidos urbanos impulsado por el Gobierno local, cuyo objetivo principal es disminuir la cantidad de desechos que llegan a la disposición final. A través de la articulación con el sector productivo, los residuos reciclables se transforman en materia prima, generando beneficios ambientales, sociales y económicos.
La subsecretaria de Medio Ambiente, Cecilia Laffaye, destacó la importancia del trabajo conjunto con la comunidad: “Hoy estamos en el relleno sanitario mostrando cómo se está cargando el camión que va a partir hacia una empresa donde fabrican vidrio. Hay distintas corrientes de residuos que se separan acá en la planta de clasificación, producto de la gente que lleva sus materiales a los Puntos Verdes”.
En ese sentido, remarcó el rol clave de los vecinos en la separación en origen: “Queremos felicitarlos y seguir promoviendo que continúen llevando estos materiales reciclables a los sitios distribuidos en toda la ciudad y también en los pueblos”.
Laffaye también explicó el proceso interno que permite valorizar los residuos: “Acá se separa todo: vidrio, papel, metal, plástico y cartón. Todo lo que se clasifica correctamente vuelve a ingresar en la matriz productiva. En cambio, cuando los residuos están mezclados, terminan siendo basura que va a la celda de disposición final”.
Además, subrayó el impacto positivo de esta práctica: “Fomentar la separación tiene un triple impacto: ambiental, social y económico. Es fundamental que cada vecino continúe participando, porque detrás de estos materiales también hay trabajo para los recuperadores urbanos”.
Por último, la funcionaria detalló que el volumen enviado corresponde a una acumulación sostenida en el tiempo: “Esta carga de vidrio pesa aproximadamente ocho toneladas, que se fueron juntando en bolsones. Una vez que se alcanza cierto volumen, el Municipio aporta el camión y la logística para su traslado. A diferencia de otros materiales que se compactan, el vidrio se acopia y se transporta para ser procesado nuevamente”.
De esta manera, Junín continúa fortaleciendo sus políticas ambientales, poniendo en valor el compromiso ciudadano y consolidando un modelo de gestión de residuos que apuesta por la sustentabilidad y la reutilización de recursos.