Una organización criminal dedicada a estafas telefónicas fue desarticulada tras una serie de allanamientos simultáneos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la provincia, en el marco de una investigación que tuvo como eje central a víctimas de Junín y localidades de la región.
El procedimiento fue llevado adelante por la Subdelegación Departamental de Investigaciones de Leandro N. Alem, en coordinación con la DDI Junín y con intervención de fiscalías del Departamento Judicial Junín. La causa permitió reconstruir el funcionamiento de una banda que, bajo una estructura organizada, apuntaba principalmente a personas adultas mayores del noroeste bonaerense.
Según se pudo establecer, la organización operaba mediante un esquema que simulaba un call center. Desde allí, los delincuentes realizaban llamados telefónicos haciéndose pasar por familiares directos de las víctimas.
El objetivo era claro: generar urgencia y confusión. A través de relatos vinculados a supuestas crisis económicas, cambios monetarios o situaciones de emergencia, lograban que las personas —muchas de ellas de Junín y ciudades cercanas— accedieran a entregar dinero en efectivo.
En al menos dos casos confirmados, vecinos de la región realizaron entregas de importantes sumas, tanto en moneda nacional como extranjera. Un tercer intento fue frustrado antes de concretarse.
La investigación incluyó tareas de inteligencia, seguimientos telefónicos y el uso de herramientas tecnológicas. Esto permitió identificar que la banda estaba integrada por varios miembros con roles bien definidos: operadores telefónicos, quienes se hacían pasar por familiares, y personas encargadas de retirar el dinero.
El centro de operaciones funcionaba en la Ciudad de Buenos Aires, con conexiones hacia la localidad de Luján, lo que evidencia el carácter interjurisdiccional de la maniobra.
El dato más impactante del operativo fue que, al momento del allanamiento principal, los delincuentes se encontraban en plena ejecución de la estafa, realizando llamados para captar nuevas víctimas, presumiblemente también en Junín y la región.
Ante la irrupción policial, algunos intentaron escapar, pero fueron rápidamente detenidos. En el lugar se desarticuló el call center clandestino y se secuestraron teléfonos celulares, tarjetas SIM y computadoras con información clave, incluyendo listados de potenciales víctimas.
El procedimiento realizado en Luján, en tanto, no arrojó resultados positivos.
Los aprehendidos quedaron a disposición de la Justicia, imputados por estafas reiteradas bajo la modalidad conocida como “cuento del tío”. La investigación continúa con el objetivo de identificar a todos los integrantes de la organización y determinar si están vinculados a otros hechos similares que hayan tenido como blanco a más vecinos de Junín y la zona.
Desde la región, el caso vuelve a encender la alerta sobre este tipo de delitos, que combinan tecnología, manipulación emocional y logística para afectar directamente a las comunidades del interior bonaerense.