por Agustín Panizza
La transición energética en la provincia de Buenos Aires tiene un claro epicentro y ese es el noroeste bonaerense. Allí se encuentra instalada la mitad de los parques solares que integran el Programa Provincial de Incentivos a la Generación de Energía Distribuida (Proinged), una política pública-privada que en los últimos años permitió llevar energía más estable y sustentable a pequeñas localidades.
Ahora, con la construcción de dos nuevos parques de gran escala en Junín y Lincoln, la región se encamina a dar un salto histórico en capacidad de generación.
El Proinged —desarrollado junto a la Dirección de Energía provincial— fue concebido para atender una problemática concreta y mejorar la calidad del suministro eléctrico en localidades ubicadas en “puntas de línea”, donde suelen registrarse caídas de tensión e inestabilidad.
El puntapié inicial fue en 2014, con un proyecto piloto en Samborombón (Brandsen), donde se instaló un parque solar de 100 kWp que mostró resultados positivos. A partir de esa experiencia, el plan se expandió hasta alcanzar hoy 26 pequeños parques operativos, con una potencia total de 8,7 megavatios (MW).
Estas instalaciones —de entre 100 y 500 kWp— están distribuidas en distintos puntos de la provincia, pero con una fuerte concentración en el noroeste.
De los 26 parques construidos por Proinged, 13 se encuentran en el noroeste bonaerense, consolidando a la región como un nodo estratégico en el desarrollo de energías renovables.
Las localidades que forman parte de este mapa energético son:
Este despliegue no solo mejoró la calidad del servicio eléctrico en comunidades rurales, sino que también sentó las bases para proyectos de mayor envergadura.
En este contexto, avanzan dos desarrollos clave impulsados por la empresa Genneia: “Solar Junín I” y “Lincoln I”, que estarán entre los parques solares más grandes de la provincia.
Ambos proyectos tendrán una potencia instalada de 20 MW cada uno, lo que implica un dato contundente: entre los dos sumarán 40 MW, es decir, casi cinco veces la potencia total de los 26 parques actuales de Proinged.
El parque “Solar Junín I” se construye sobre un predio de 50 hectáreas en una zona rural estratégica, con conexión al sistema eléctrico en 33 kV. La inversión alcanza los 20 millones de dólares.
Contará con más de 42.000 paneles solares bifaciales, una tecnología que permite captar tanto la radiación directa como la reflejada, optimizando la generación.
Se estima que podrá abastecer a más de 10.000 hogares y evitar la emisión de unas 17.500 toneladas de CO₂.
En paralelo, el parque “Lincoln I”, ubicado sobre la Ruta Provincial N°50, también contará con más de 42.000 paneles bifaciales y una potencia de 20 MW.
Además de generar energía limpia para más de 10.000 hogares, el proyecto tiene un fuerte impacto en la economía local, especialmente por la generación de empleo durante la obra y las oportunidades futuras en operación y mantenimiento.