28/06/2026 - Edición Nº584

Junín

SOCIEDAD

Dolor, incertidumbre y solidaridad: venezolanos radicados en Junín se organizan para ayudar tras la tragedia por los terremotos

11:52 | La comunidad venezolana vive horas de profunda angustia mientras intenta contactar a sus familiares y, al mismo tiempo, organizar una campaña solidaria para asistir a las víctimas.



La devastación causada por los terremotos que sacudieron a Venezuela no solo golpeó a quienes viven en las zonas afectadas, sino también a miles de venezolanos que residen en el exterior.

En Junín, la comunidad venezolana vive horas de profunda angustia mientras intenta contactar a sus familiares y, al mismo tiempo, organizar una campaña solidaria para asistir a las víctimas.

Entre ellos se encuentra Kendel Martínez, venezolano radicado en la ciudad, quien relató el difícil momento que atraviesan tanto en el plano personal como colectivo. Según explicó, apenas comenzaron a conocerse las primeras noticias sobre la magnitud del desastre, la reacción fue inmediata.

"Fue algo completamente espontáneo. Nosotros estamos bastante organizados como comunidad venezolana en Junín y enseguida empezamos a hablar por el grupo. Dijimos que había que hacer algo, con mucha iniciativa, quizás bastante improvisado, pero con toda la mejor intención", contó.

Sin embargo, esa voluntad de ayudar rápidamente se encontró con un obstáculo inesperado: la logística.

Mientras numerosos vecinos comenzaron a acercar donaciones, surgieron las dificultades para garantizar que toda esa ayuda pueda llegar efectivamente a destino.

"Nos encontramos con el tema logístico y con toda la permisología. No es tan sencillo. Todo está muy reciente. Desde la Municipalidad nos quieren dar una mano, pero también es complejo porque se trata de una situación internacional y debe intervenir Cancillería", explicó.

Durante las primeras horas se realizó una colecta solidaria en la Plaza 25 de Mayo, donde la respuesta de la comunidad juninense fue inmediata.

"Mucha gente se acercó con la mejor predisposición para ayudar. Fue emocionante, pero decidimos pausar la recolección porque debemos ser responsables. Si no tenemos organizada la parte logística, sería irresponsable seguir recibiendo donaciones sin saber cómo las vamos a hacer llegar", señaló.

Martínez indicó que existen expectativas de que durante las próximas horas se habiliten corredores o vuelos humanitarios que permitan canalizar la ayuda.

"Sabemos que probablemente se abrirán nuevos canales. Hoy ya recibimos algunas noticias sobre posibles mecanismos para enviar donaciones, pero creemos que hay que esperar 24 o 48 horas más, quizás hasta el lunes, para saber de qué manera podremos colaborar desde Junín y asegurarnos de que realmente llegue a quienes lo necesitan."

La solidaridad de Junín

En medio del dolor, Kendel destacó especialmente la respuesta de los vecinos de la ciudad.

"La comunidad de Junín ha sido impecable. El apoyo que recibimos es enorme, tanto en lo emocional como en la predisposición para colaborar. Para nosotros es muy gratificante ver cómo los argentinos y especialmente los juninenses quieren ayudar."

La tragedia vivida desde la distancia

Más allá del esfuerzo solidario, el drama también golpea de manera directa a muchas familias venezolanas radicadas en Argentina.

Kendel es oriundo de Caracas, una de las ciudades que sintió con fuerza el terremoto. Sin embargo, la situación más crítica la vive la familia de su esposa, residente en el estado La Guaira, una de las regiones más castigadas por el desastre.

"Mi señora tiene a toda su familia en La Guaira, que fue la zona más afectada. Estamos hablando de una devastación enorme. Más de cien edificios colapsaron, hay muchísimos desaparecidos y la cantidad de fallecidos ya supera ampliamente el millar. Hay rutas destruidas, barrios incomunicados y familias enteras que perdieron todo."

El propio Martínez reveló que algunos familiares sufrieron daños irreparables en sus viviendas.

"Tengo familiares que ya no pueden volver a sus departamentos porque los edificios presentan daños estructurales y quedaron inhabitables."

Horas de angustia

Uno de los momentos más difíciles fue la imposibilidad de comunicarse con sus seres queridos durante largas horas.

"La Guaira queda muy cerca de Caracas, apenas unos 30 minutos. Mis suegros viven allí, en una zona un poco más alejada del lugar donde ocurrió la mayor devastación, pero durante unas 15 o 20 horas no supimos absolutamente nada de ellos."

La falta de electricidad, telefonía y los caminos destruidos generaron una enorme incertidumbre.

"No había luz, no había teléfonos, no llegaban videos ni fotos. A medida que pasaban las horas y uno veía las imágenes de la destrucción por televisión y redes sociales, la angustia iba creciendo."

Finalmente, después de más de medio día de incertidumbre, llegó el alivio.

"Por suerte logramos comunicarnos con ellos. Están todos bien y ya pudieron trasladarse a Caracas. Fue un susto enorme, pero están a salvo."

Esperanza en medio del dolor

Mientras continúan llegando noticias desde Venezuela y se conocen nuevas dimensiones de la tragedia, la comunidad venezolana de Junín mantiene intacta su voluntad de colaborar.

Por el momento, decidieron esperar que las autoridades nacionales y los organismos internacionales definan los canales oficiales para el envío de ayuda humanitaria, con el objetivo de garantizar que cada donación llegue efectivamente a quienes hoy más la necesitan.

Entre la angustia por los familiares, la incertidumbre que todavía reina sobre muchas zonas afectadas y la enorme muestra de solidaridad recibida por parte de los juninenses, los venezolanos residentes en la ciudad afrontan uno de los momentos más difíciles desde que dejaron su país, convencidos de que la ayuda organizada será fundamental para acompañar la reconstrucción de las comunidades devastadas por el desastre.