La investigación por el femicidio de Mercedes Errapán, la mujer de 32 años hallada sin vida este miércoles en una vivienda de calle Iberlucea, entre Lavalle y Belgrano, continúa con importantes novedades.
Luego del comunicado emitido por la Fiscalía General del Departamento Judicial Junín, en el que se solicitaba la difusión urgente para localizar al hombre que era buscado en el marco de la causa y a la hija de la víctima, ambas personas fueron encontradas con vida en la ciudad de Pergamino.
La búsqueda se había iniciado luego de que personal policial acudiera al domicilio tras recibir un alerta y constatara el fallecimiento de Mercedes Errapán, quien presentaba evidentes signos de criminalidad. A partir de ese momento se inició la Investigación Penal Preparatoria, que quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 1, encabezada por la fiscal subrogante María Fernanda Sánchez.
Desde el primer momento, la Fiscalía ordenó las pericias en la escena del hecho y una serie de diligencias destinadas a esclarecer las circunstancias de la muerte, al tiempo que consideró prioritario establecer el paradero del hombre y de la menor.
Horas después, las autoridades confirmaron que ambos fueron localizados con vida en Pergamino, por lo que la búsqueda quedó sin efecto. Ahora, la investigación se concentra en determinar las circunstancias del hecho y avanzar con las medidas judiciales correspondientes para esclarecer lo ocurrido en la vivienda donde fue encontrada la víctima.
La investigación sumó un elemento clave en las últimas horas: una serie de cartas manuscritas atribuidas a Sebastián Daniel Bonafe, que habrían sido secuestradas durante un allanamiento de urgencia en una vivienda vinculada al acusado.
En esos textos, que ahora deberán ser analizados por los investigadores, el sospechoso habría dejado escrito parte de un supuesto plan de fuga y referencias directas al crimen. En una de las cartas, según se alcanza a leer, menciona la intención de irse de Junín, tomar rutas alternativas y llegar hasta zonas de Córdoba o Santa Fe.

En las cartas manuscritas atribuidas a Sebastián Daniel Bonafe, que ahora deberán ser peritadas por la Justicia, aparecen frases que los investigadores analizan como posibles indicios de premeditación y fuga.
En uno de los textos, el acusado escribió: “te cuento cuál es mi plan” y mencionó la intención de “irme de Junín”. En otra hoja, fechada el 7/7/2026, sostuvo: “estuve pensando en dónde ir” y agregó que “el plan sigue en pie”. También dejó mensajes de despedida dirigidos a su entorno: “me cansé de ser bueno”, “me cansé de esta vida” y “lo único que te pido es que cuides a la abuela”.

“Con el celular de la abuela hice el mapa”, escribió sobre el recorrido que pensaba tomar, y luego pidió: “Quémalo, porfa”. En otro manuscrito, explicó por qué habría postergado el ataque: “decidí esperar un día más porque juega Argentina”. También dejó una amenaza directa sobre la hija de la víctima: “Si la policía me encuentra”, planteó dos escenarios posibles, entre ellos “mato a la nena”.
También aparecen referencias a la víctima y a otra persona del entorno, además de pedidos dirigidos a familiares para que cuidaran a la nena. En otro de los manuscritos, el autor escribió frases de despedida y dejó mensajes en los que intentaba justificar lo ocurrido.
Los manuscritos secuestrados en una vivienda vinculada a Bonafe quedaron bajo análisis de los investigadores y podrían convertirse en una pieza central de la causa. En esos textos, el acusado habría dejado asentado un posible plan para atacar a Mercedes Errapán, escapar de Junín y evitar los controles policiales.
En uno de los escritos, Bonafe dejó una frase directa: “Mi plan es matar a Mechi y a Jona e irme de Junín”, en referencia a la víctima y a Jonathan Videla, pareja de la mujer.
También habría detallado un recorrido de fuga por caminos alternativos. En otro pasaje, escribió: “Con el celular de la abuela hice el mapa” y luego pidió: “Quémalo, porfa”.
Sin embargo, el tramo más grave de las cartas está vinculado con la hija de Mercedes. En los manuscritos, el acusado planteó qué podía hacer si era encontrado por la Policía: “Si la Policía me encuentra”, escribió, y mencionó dos escenarios, entre ellos “mato a la nena”.
Esa frase cobró todavía más peso después del operativo en Pergamino. Según la investigación, cuando los efectivos lograron ubicarlo, Bonafe estaba escondido en una zona descampada y llegó a amenazar a la menor con un cuchillo antes de ser reducido.
La Justicia ahora intenta determinar si el femicidio fue planificado y qué valor probatorio tendrán los manuscritos dentro del expediente. Para los investigadores, las cartas, la denuncia previa, las cámaras de seguridad y la fuga posterior con la nena serán elementos decisivos para reconstruir las horas previas y posteriores al crimen.
El antecedente inmediato también quedó bajo la lupa: Mercedes había denunciado a Bonafe pocos días antes del femicidio. Según trascendió, la presentación estaba vinculada a un presunto caso de grooming contra la hija de la víctima.
A raíz de esa denuncia, el viernes 3 de julio la Policía Federal realizó un allanamiento contra el acusado. Ese procedimiento habría tenido resultado negativo, pero ahora es analizado por la Justicia por su posible relación con el crimen y con la fuga posterior.
Mercedes estaba embarazada, era mamá de una nena de 7 años y vivía en Junín, aunque era oriunda de Los Toldos. También se informó que estaba separada del padre de la menor y que uno de sus hermanos es policía.
Mercedes Errapán tenía 32 años, según la información difundida en la causa, y era oriunda de Los Toldos, aunque vivía en una casa de Junín, sobre calle Iberlucea. Allí fue hallada muerta durante la mañana del miércoles, en un caso que generó conmoción en la ciudad y rápidamente empezó a investigarse como un femicidio.
La víctima era madre de una nena de 7 años y, de acuerdo con la información conocida hasta el momento, estaba separada del padre de la chica. Además, uno de sus hermanos integra la Policía, un dato que también fue incorporado al entorno familiar de la víctima en medio de la investigación.
De acuerdo con el comunicado de la Fiscalía General departamental, el cuerpo presentaba “evidentes signos de criminalidad”. Luego, fuentes de la investigación indicaron que Mercedes tenía un disparo en la cabeza, aunque la mecánica del crimen deberá ser confirmada por las pericias y la autopsia.
Tras el hallazgo del cuerpo, los investigadores advirtieron que la hija de la víctima no estaba en la vivienda. Por eso, la Justicia activó el Alerta Sofía, el sistema de búsqueda urgente para casos de desaparición de menores de edad.
Uno de los puntos centrales de la causa es que Mercedes Errapán había denunciado a Sebastián Daniel Bonafe pocos días antes del crimen. Según trascendió, la presentación estaba vinculada a un presunto caso de grooming contra la hija de la víctima.
Por esa denuncia, Bonafe había sido allanado el viernes 3 de julio por la Policía Federal. Ese procedimiento, según fuentes de la investigación, habría tenido resultado negativo. Sin embargo, el antecedente quedó bajo análisis judicial por el vínculo directo entre la denuncia previa, el femicidio y la posterior fuga con la nena.
Después del crimen, la Policía secuestró cartas manuscritas atribuidas al acusado, en las que habría detallado parte del plan para atacar a Mercedes y escapar de Junín. En esos escritos también aparecen referencias a la hija de la víctima, por lo que los investigadores buscan determinar si el femicidio fue premeditado.