El Senado de la provincia de Buenos Aires aprobó un proyecto de declaración presentado por el presidente del bloque PRO, Pablo Petrecca, y acompañado por los legisladores de ese espacio, que pone en agenda la creciente problemática de la violencia y las amenazas en establecimientos educativos bonaerenses y propone avanzar hacia una política pública permanente de bienestar escolar.
La iniciativa parte de la premisa de que los episodios de violencia registrados en las escuelas no constituyen hechos aislados, sino que reflejan un fenómeno social más amplio que requiere respuestas integrales, coordinadas y sostenidas en el tiempo.
En ese marco, el proyecto sostiene que el Estado provincial no debe intervenir únicamente cuando los conflictos ya se produjeron, sino que debe desarrollar herramientas de prevención que permitan anticiparse a las situaciones de riesgo y fortalecer la convivencia dentro de las comunidades educativas.
Por ello, el Senado instó al Poder Ejecutivo bonaerense a impulsar, a través de la Dirección General de Cultura y Educación y en articulación con las áreas de Salud, Desarrollo Social, Seguridad y el Poder Judicial, una política provincial de bienestar escolar de alcance universal y permanente. La propuesta contempla una mayor coordinación entre organismos, el acompañamiento a docentes y directivos, y espacios de escucha activa para los estudiantes.
El proyecto también hace hincapié en la realidad que enfrentan los equipos educativos, al señalar que docentes y directivos deben afrontar cotidianamente situaciones cada vez más complejas, asumiendo tareas de contención emocional y social para las que, en muchos casos, no cuentan con los recursos ni el respaldo institucional necesario.
En ese sentido, la iniciativa remarca que esa responsabilidad no puede recaer exclusivamente sobre las escuelas y que el Estado debe asumir un papel más activo en la construcción de soluciones.
Asimismo, reconoce la existencia de equipos de orientación escolar, protocolos de actuación y experiencias positivas en distintos distritos, aunque advierte que su implementación es desigual y fragmentada. Por ese motivo, propone integrar esos recursos en una estrategia provincial que garantice igualdad de oportunidades y herramientas para todas las comunidades educativas.
Finalmente, el texto aprobado subraya que los protocolos de seguridad constituyen una herramienta importante, pero insuficiente si no están acompañados por políticas permanentes de prevención, acompañamiento y articulación institucional.
"No se trata solamente de reaccionar ante la próxima amenaza, sino de construir las condiciones para que esa amenaza no ocurra", concluye el proyecto impulsado por el bloque PRO.