Mientras el mundo del fútbol espera la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, en Junín hay un nombre que vuelve a tomar protagonismo. Se trata de Luis Artime, nacido en Mendoza pero criado en la ciudad desde los 10 años, donde dio sus primeros pasos futbolísticos con la camiseta de Independiente de Junín antes de convertirse en uno de los goleadores más importantes de la historia del fútbol argentino.
El destino quiso que el "Luifa" fuera el gran protagonista del único enfrentamiento mundialista entre Argentina y España. Fue el 13 de julio de 1966, en el estadio Villa Park de Birmingham, durante el Mundial de Inglaterra.

Aquel encuentro correspondió a la primera fecha del Grupo 2, integrado además por Alemania Federal y Suiza. Tras un primer tiempo sin goles, todas las emociones llegaron en el complemento y tuvieron a Artime como figura excluyente.
El delantero abrió el marcador apenas iniciado el segundo tiempo. España reaccionó rápidamente e igualó las acciones por intermedio de Pirri, pero cuando el empate parecía definitivo, volvió a aparecer Artime para convertir el 2 a 1 y darle a la Selección Argentina un triunfo que terminaría siendo determinante para avanzar a los cuartos de final del certamen.

Esa victoria resultó clave para la clasificación del equipo dirigido por Juan Carlos Lorenzo. Argentina finalizó segunda en el grupo detrás de Alemania Federal y dejó eliminada a España en la primera fase. El recorrido de la Albiceleste terminaría en cuartos de final, tras la recordada derrota frente a Inglaterra en Wembley, en el polémico partido marcado por la expulsión del capitán Antonio Rattín.
Mucho antes de convertirse en una leyenda del fútbol argentino, Luis Artime había construido gran parte de su formación en Junín. Su paso por Independiente de la ciudad fue el punto de partida de una carrera extraordinaria que luego lo llevaría a destacarse en Atlanta, River Plate, Independiente, Palmeiras, Nacional de Montevideo y la Selección Argentina.

Ahora, exactamente 60 años después de aquella inolvidable tarde en Birmingham, Argentina y España volverán a enfrentarse en un Mundial. Pero esta vez será con un objetivo mucho más grande: la conquista de la Copa del Mundo.
Y en Junín, la previa de esa final tiene un motivo especial para mirar hacia el pasado. El héroe del único antecedente mundialista entre argentinos y españoles fue un juninense por adopción, que se formó en la ciudad y escribió una de las páginas más importantes de la historia de la Selección Argentina.
