La situación económica continúa golpeando el bolsillo de los argentinos. Así lo refleja el último Monitor de Opinión Pública (MOP) elaborado por Zentrix Consultora, que expone un panorama marcado por la pérdida del poder adquisitivo, el aumento del endeudamiento y una creciente percepción de deterioro económico.
Uno de los datos más contundentes del relevamiento indica que el 86,6% de los encuestados considera que hoy son necesarios dos o más empleos para llegar a fin de mes, mientras que el 61,9% aseguró haberse endeudado durante los últimos seis meses. En más de la mitad de esos casos (53,7%), la deuda fue utilizada para cubrir gastos esenciales como alimentos, servicios o necesidades básicas del hogar.
El estudio también muestra que el 87,4% de los argentinos considera que su salario perdió frente a la inflación.
Incluso entre quienes apoyan al Gobierno nacional, el 73% reconoce que los ingresos no lograron acompañar la suba de precios, porcentaje que asciende al 97,1% entre los votantes opositores.
Según el informe, esta percepción atraviesa prácticamente a todo el electorado y se transformó en una realidad compartida, independientemente de las preferencias políticas.
El deterioro de los ingresos también queda reflejado en la administración cotidiana de la economía familiar.
El 66% de los argentinos afirmó que se queda sin dinero antes o a partir del día 20 de cada mes, mientras que apenas el 9,3% aseguró llegar a fin de mes con capacidad de ahorro.
La situación resulta aún más compleja entre los jóvenes de 18 a 39 años, donde el 85,5% manifestó quedarse sin ingresos antes de finalizar el mes, frente al 60,6% registrado entre quienes tienen entre 40 y 59 años.
El informe sostiene que el endeudamiento dejó de estar destinado a financiar proyectos o inversiones personales para convertirse en un mecanismo de supervivencia.
Entre quienes tomaron deuda durante el último semestre, más de la mitad lo hizo para afrontar gastos básicos, mientras que apenas el 11,5% recurrió al crédito para adquirir bienes durables.
Además, el relevamiento advierte sobre una mayor vulnerabilidad entre los sectores más jóvenes: el 35,8% de las personas de entre 18 y 39 años recurrió a prestamistas o financieras informales, frente al 7% registrado entre los mayores de 60 años.
La encuesta también refleja las dificultades para afrontar los compromisos asumidos.
Entre quienes se endeudaron, el 28,9% afirmó que le cuesta mucho pagar las cuotas, el 12% reconoció haberse atrasado en algún pago y un 6,4% aseguró directamente que no puede afrontar la deuda.
En ese contexto, el 55% considera que las tasas de interés son tan elevadas que el crédito termina convirtiéndose en una trampa, consolidando un escenario donde el financiamiento deja de ser una solución para transformarse en un nuevo problema económico.
Otro de los datos relevantes del estudio está vinculado con la percepción sobre las estadísticas oficiales.
El 67,1% de los consultados afirmó que la inflación publicada por el INDEC no refleja los aumentos de precios que observa en su vida cotidiana, mientras que solo el 29,6% manifestó confiar en el índice oficial.
Según el informe, esta diferencia entre los datos oficiales y la experiencia cotidiana contribuye a explicar por qué, pese a la desaceleración de la inflación, persiste una fuerte sensación de deterioro económico.
Al consultar cuáles son los problemas que más preocupan a la sociedad, la corrupción encabezó el ranking con el 48,8%, seguida muy de cerca por los ingresos y salarios (46,9%), la incertidumbre económica (41,6%), el desempleo (29,1%) y las tarifas de los servicios públicos (26,8%).
De esta manera, cuatro de las cinco principales preocupaciones de los argentinos están vinculadas directamente con la situación económica.
En el plano político, el presidente Javier Milei registró una imagen negativa del 58,5%, frente a un 30,9% de valoración positiva, acumulando un diferencial negativo cercano a los 28 puntos.
El informe señala que conserva su mejor desempeño entre los varones menores de 40 años y en el interior del país, mientras que su imagen resulta más desfavorable entre las mujeres, los mayores de 40 años y los habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires.
En cuanto a la intención de voto hacia 2027, Milei presenta el núcleo de apoyo más sólido, con un 24% que asegura que volvería a votarlo, aunque también registra el mayor nivel de rechazo: el 57% afirma que nunca lo haría.
Por su parte, Axel Kicillof obtuvo una imagen positiva del 35,4% y una negativa del 51,5%, mientras que Patricia Bullrich registró un 36,6% de imagen positiva frente a un 50% de negativa.
La única dirigente que terminó julio con balance favorable fue Myriam Bregman, quien alcanzó una imagen positiva del 43,1% contra un 40% de negativa, aunque su intención de voto continúa siendo la más baja entre las principales figuras analizadas.
El relevamiento fue elaborado por Zentrix Consultora entre el 21 y el 30 de julio de 2026, sobre una muestra nacional de 1.468 casos válidos.
La encuesta se realizó mediante cuestionarios autoadministrados en línea, con ponderación por región, edad, sexo y comportamiento electoral previo. El estudio presenta un margen de error de ±2,1% y un nivel de confianza del 95%.