La Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), el indicador utilizado para actualizar gran parte de los créditos hipotecarios y prendarios ajustados por inflación, registró una suba superior a la inflación acumulada desde el inicio del gobierno de Javier Milei.
El 10 de diciembre de 2023, fecha de asunción del actual presidente, la UVA tenía un valor de $429,64. Actualmente, según los valores relevados, se ubica en $2.076,82, lo que representa un incremento acumulado del 383,36%.
En el mismo período, la inflación oficial acumulada entre diciembre de 2023 y junio de 2026 fue del 319,76%. De esta manera, la diferencia entre ambos indicadores alcanza los 63,6 puntos porcentuales.

La comparación muestra que, mientras los precios generales de la economía se multiplicaron por poco más de cuatro veces durante este período, la UVA aumentó casi 4,83 veces su valor inicial.
Si la UVA hubiera acompañado exactamente la inflación acumulada del período, su valor actual debería ubicarse alrededor de los $1.803,47.
Sin embargo, al alcanzar los $2.076,82, la diferencia es de aproximadamente $273,35 por UVA, lo que implica que el indicador se encuentra cerca de un 15% por encima del valor que tendría siguiendo únicamente la evolución del índice inflacionario acumulado.
La UVA fue creada para reflejar la evolución del costo de vida y se actualiza diariamente a través del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), elaborado por el Banco Central, que toma como referencia la variación de precios registrada por el Indec.
La evolución de la UVA es un dato clave para quienes tienen préstamos ajustados por este sistema, ya que el capital adeudado y las cuotas se actualizan siguiendo este indicador.
El comportamiento registrado desde diciembre de 2023 implica que los tomadores de créditos UVA enfrentaron un ajuste superior al de la inflación acumulada medida por el IPC, aunque la diferencia entre ambos índices puede estar influida por los períodos exactos de medición, los rezagos del CER y la metodología de actualización diaria.
A pesar de que la inflación anual se ubica actualmente en torno al 30%, las tasas de interés que ofrecen bancos y billeteras virtuales para préstamos personales continúan muy por encima de la evolución de los precios.
En el sistema financiero tradicional, las tasas para créditos personales presentan una Tasa Nominal Anual (TNA) que puede ubicarse entre el 65% y el 130%, dependiendo de la entidad y del perfil del cliente. Sin embargo, al incorporar comisiones, seguros e impuestos, el Costo Financiero Total (CFT) puede superar el 100% e incluso alcanzar niveles cercanos al 250% anual con IVA incluido.
La situación es aún más marcada en algunos préstamos otorgados por billeteras virtuales, donde el costo final puede llevar a que un usuario termine pagando hasta tres veces el monto originalmente solicitado en apenas un año, según las condiciones del crédito.
De esta manera, mientras la inflación muestra una tendencia descendente respecto de los niveles registrados durante 2023 y 2024, el costo del financiamiento continúa reflejando tasas reales elevadas, afectando especialmente a quienes recurren al crédito para cubrir gastos cotidianos, consumo o necesidades de corto plazo.