13/08/2026 - Edición Nº630

Junín

Gastronomía

De Richmond’s al boom de las hamburgueserías: 50 años de sándwiches que hicieron historia en Junín

10:03 | Desde la inauguración de la tradicional Richmond’s en 1971, hasta el desembarco de grandes cadenas nacionales como Mostaza y McDonald's, la ciudad atravesó diferentes etapas en las que determinados locales, productos y formatos lograron convertirse en verdaderos fenómenos populares.


por Agustín Panizza


Hay ciudades que también pueden contarse a través de sus sabores. Y en Junín, durante los últimos 50 años, las sandwicherías, los lomitos, las milanesas y, más recientemente, las hamburguesas, fueron construyendo una historia gastronómica propia.

Desde la inauguración de la tradicional Richmond’s en 1971, que todavía continúa abierta, hasta el desembarco de grandes cadenas nacionales como Mostaza y McDonald's, la ciudad atravesó diferentes etapas en las que determinados locales, productos y formatos lograron convertirse en verdaderos fenómenos populares.

La historia de la comida rápida en Junín tiene así varias generaciones de protagonistas. Algunos ya no están, otros permanecen y otros nuevos llegaron para disputar un mercado que parece estar más activo que nunca.

Richmond’s, el comienzo de una tradición

En 1971 abrió sus puertas Richmond’s, una tradicional sandwichera que consiguió algo que no todos logran: atravesar más de cinco décadas y continuar formando parte de la oferta de la ciudad.

Además de ofrecer comidas más elaboradas, su permanencia es también una muestra de que Junín desarrolló desde hace mucho tiempo una cultura alrededor del sándwich.

Mucho antes de que existieran las aplicaciones de delivery, las dark kitchens o las grandes cadenas internacionales, las sandwicherías ya ocupaban un lugar importante dentro de la gastronomía juninense.

Durante las décadas siguientes fueron apareciendo distintos locales que encontraron en los sándwiches una propuesta sencilla, rápida y atractiva para un público que también fue cambiando sus hábitos.

Los 90 y el furor de La Facultad

Si Richmond’s representa una de las raíces de esta historia, durante la década de 1990 hubo un local que marcó a toda una generación: La Facultad, sobre avenida Benito de Miguel, frente a la Plaza 25 de Mayo. El lugar se convirtió en uno de los grandes puntos gastronómicos de aquella época.

Para muchos juninenses, hablar de La Facultad es recordar una época en la que las hamburguesas se transformaron en uno de los grandes protagonistas de las salidas gastronómicas. El local marcó generaciones y fue parte de una etapa en la que las sandwicherías se consolidaron como espacios de encuentro.

Por entonces, el fenómeno de la comida rápida también tenía su gran explosión a nivel nacional. Las hamburgueserías, pancherías, los locales de comida al paso y las primeras grandes cadenas comenzaban a modificar los hábitos de consumo en las principales ciudades del país.

Junín, como suele ocurrir, recibió esas tendencias y las adaptó a su propia identidad.

El Carlito y un sánguche con identidad juninense

Ya en el nuevo milenio apareció otro protagonista fundamental: el quiosco de Carlitos, ubicado en la cuesta de Sáenz Peña, frente a la Fuente.

Allí nació un sándwich que terminó convirtiéndose en una marca registrada y que tomó el nombre de su propio creador: el Carlito.

Se trata de un sándwich alargado de jamón y queso, y también de milanesa, que podía pedirse simple, completo y con pimienta. La propuesta rápidamente se transformó en un éxito y marcó un antes y un después dentro de la comida rápida local principalmente para jóvenes y actualmente no tan jóvenes.

Con el paso del tiempo, el Carlito trascendió aquel quiosco y comenzó a aparecer en distintos comercios de Junín. Hoy son varios los quioscos que, además de ofrecer productos de almacén y elaborar comidas, incorporaron este tradicional "sánguche" juninense a sus propuestas.

Así, un producto que nació en un punto específico de la ciudad terminó convirtiéndose en una preparación reconocible para buena parte de los juninenses.

Los clásicos

Otros de los sándwiches que consiguieron instalarse en la memoria gastronómica local son los de la pizzería Margarita, Tercer Tiempo y City Rock.

La particularidad está no solamente en el sándwich sino también en su presentación: se sirve en pan casero y de papa, acompañado por unas papas fritas que tienen su propia identidad.

Como ocurrió con el Carlito y los de La Facultad, las propuestas, además de las destacadas pizzas y platos elaborados, lograron diferenciarse y convertirse en esos sabores que forman parte del mapa gastronómico sentimental de Junín.

Después de la pandemia, el regreso de la comida rápida

La historia comenzó a tomar una nueva velocidad después de la pandemia y los restaurantes con platos elaborados, como Irigoyen, comenzaron a incluir las hamburguesas con fritas en el menú.

Si bien el auge de las hamburgueserías había tenido un antecedente fuerte durante la década de 1990, en los últimos años el formato volvió a ganar protagonismo.

El crecimiento del delivery, la comida para llevar y la necesidad de resolver una comida rápidamente favorecieron la aparición de nuevos emprendimientos.

En Junín, esa tendencia se tradujo en la apertura de decenas de propuestas gastronómicas.

Entre ellas aparecen emprendimientos locales como Gula, El Carrito o LaTaberna, que pasó de ser principalmente una cervecería a incorporar combos de hamburguesas y papas fritas.

También La Birrería, Malabar, Feeling GoodEl Gran Dauphine o Santo Remedio que llevan alrededor de una década afianzados en la ciudad, forman parte de este proceso de consolidación de propuestas que se combinan cerveza tirada o enlatada artesanal.

Las nuevas hamburgueserías comenzaron así a convivir con las sandwicherías tradicionales, ampliando un mercado que ya tenía décadas de historia.

Mostaza, McDonald's y las grandes cadenas desembarcan en Junín

Pero el fenómeno no se limita a los emprendimientos locales.

La llegada de grandes marcas nacionales terminó de acentuar una tendencia que ya estaba instalada en la ciudad. Mostaza ya se encuentra funcionando en Junín desde hace un año, mientras que McDonald's abrió este martes, incorporando una de las marcas de comida rápida más reconocidas del mundo al mercado gastronómico local.

El desembarco de estas cadenas representa un nuevo capítulo para una ciudad que durante décadas construyó su propia cultura del sándwich y que ahora incorpora al escenario local a los grandes jugadores nacionales.

La presencia de estas marcas también puede generar un efecto de expansión del mercado, aumentando la competencia y obligando a los emprendimientos locales a diferenciarse a través de sus productos, precios, promociones, identidad y experiencia.

Mr. Tasty, de las dark kitchens a Junín

A este escenario se sumó esta semana la apertura de Mr. Tasty, en la esquina de Gandini y Rivadavia.

El caso resulta particularmente interesante porque la marca nació como un proyecto basado en el concepto de dark kitchens, cocinas destinadas principalmente a la elaboración de pedidos para delivery, sin necesidad de contar inicialmente con un salón tradicional.

El proyecto evolucionó rápidamente y actualmente cuenta con más de 40 locales distribuidos en la Ciudad de Buenos Aires y distintas provincias: Buenos Aires, Salta, Jujuy, Chaco, Córdoba, Mendoza, San Juan, San Luis, Santa Fe, Corrientes, Misiones y Neuquén.

Su llegada a Junín confirma que el furor por las hamburguesas y la comida rápida excede ampliamente a las grandes ciudades y ya forma parte de una expansión nacional.

Un mercado nuevo, pero con una historia conocida

Las hamburgueserías y los locales de comida rápida están ganando territorio en Junín, pero en realidad se trata de un mercado que la ciudad conoce desde hace décadas.

La diferencia está en la escala y en los formatos.

Las primeras sandwicherías ofrecían principalmente productos para comer en el lugar o retirar. Con el tiempo aparecieron los teléfonos, el delivery, las aplicaciones y ahora las dark kitchens. Los locales tradicionales conviven con emprendimientos nacidos directamente para el consumo digital y con grandes cadenas que trabajan con modelos estandarizados.

El fenómeno también responde a una transformación en las rutinas cotidianas.

Este tipo de propuestas suele tener una fuerte presencia en las grandes ciudades y en los conurbanos porque responde a una necesidad concreta: trabajadores y estudiantes que, por sus horarios y distancias, muchas veces necesitan comer de paso o cerca de sus lugares de trabajo porque se encuentran lejos de sus casas.

Ese mismo comportamiento también se observa en Junín, especialmente en determinados horarios y zonas de circulación comercial.

La comida rápida permite resolver una comida en pocos minutos, con opciones para consumir en el local, retirar o pedir mediante delivery.

De la plancha de Richmond’s a las hamburguesas smash

En cinco décadas, cambió prácticamente todo: los hábitos, las tecnologías, los formatos comerciales y las formas de pedir comida.

Pero hay algo que permanece. El sándwich sigue teniendo un lugar central.

La Richmond’s continúa abierta desde 1971. Los sándwiches de La Facultad permanecen en el recuerdo de quienes vivieron aquella época. El Carlito pasó de ser una creación de un quiosco a convertirse en un sánguche reproducido por distintos comercios. Margaritay City Rock mantienen su particular propuesta de pan casero y papas fritas.

Y mientras esos clásicos forman parte de la memoria gastronómica local, una nueva generación de hamburgueserías y cadenas nacionales disputa el presente.

Gula, LaTaberna, La Birrería, Irigoyen, Tercer Tiempo, City Rock, Santo Remedio, El Gran Dauphine, Malabar, Mostaza, Mr. Tasty y McDonald's son parte de un nuevo capítulo.

Junín, en definitiva, no descubrió ahora la comida rápida. La ciudad lleva más de 50 años construyendo una identidad alrededor de ella.

Lo que cambió es la forma.

Del sándwich de una vieja sandwichera a las hamburguesas artesanales, de los lomitos de los 90 al Carlito, de los quioscos tradicionales a las aplicaciones y las dark kitchens.

Cinco décadas después de aquella Richmond’s de 1971, Junín vuelve a vivir un boom gastronómico. Y esta vez, el clásico sánguche juninense comparte la mesa con una nueva generación de hamburguesas.