16/08/2026 - Edición Nº633

Junín

historia geológica

Cuando Junín tenía mar y playas: las huellas del Mar Paranaense en el noroeste bonaerense

10:23 | Hace unos 15 millones de años, una enorme ingresión marina avanzó desde el Atlántico y cubrió buena parte del noroeste de la provincia de Buenos Aires. En el actual partido de Junín quedaron enterrados sedimentos y restos fósiles que todavía permiten reconstruir aquel paisaje prehistórico.



Pensar en Junín como una ciudad atravesada por el río Salado, rodeada de lagunas y ubicada en plena llanura pampeana parece incompatible con imaginar un paisaje marino.

Sin embargo, millones de años atrás, buena parte del territorio que hoy conforma el noroeste bonaerense estuvo cubierto por las aguas de un antiguo mar.

Se lo conoce como Mar Paranaense y su presencia constituye uno de los capítulos más llamativos de la historia geológica de la región.

La ingresión marina se produjo durante el Mioceno, hace aproximadamente 15 millones de años, cuando el mar avanzó desde el océano Atlántico hacia el interior del continente.

La extensión de aquel brazo de mar fue enorme: alcanzó sectores del este y noroeste de la provincia de Buenos Aires, la Mesopotamia y llegó hasta zonas del actual Paraguay. Estudios geológicos también reconocen a la Formación Paraná como el registro de una importante transgresión marina que cubrió gran parte de la llanura Chacopampeana durante el Mioceno.

Un mar donde hoy está Junín

La documentación histórica y geológica vinculada con Junín señala que el actual territorio del distrito quedó durante un período bajo las aguas de este mar. De hecho, existen depósitos marinos a unos 80 metros de profundidad, evidencia de aquella antigua presencia oceánica.

El material aportado para esta reconstrucción describe que, en la zona del río Salado correspondiente al actual partido de Junín, los sedimentos arenosos asociados con aquella ingresión alcanzaron una extensión aproximada de 70 metros. Hacia el oeste, esos depósitos comenzaron a adelgazarse hasta casi desaparecer en el vecino partido de Lincoln.

La explicación está en la propia dinámica de aquel antiguo ambiente. Cuando el Mar Paranaense comenzó a retirarse, las arenas fueron quedando depositadas sobre el territorio. Con el paso de millones de años, esos sedimentos quedaron enterrados bajo nuevas capas de materiales continentales.

Así, debajo del suelo que hoy sostiene caminos, campos, barrios y ciudades del noroeste bonaerense, permanece registrada una geografía completamente diferente.

Las playas de la Junín prehistórica

El paisaje no habría sido simplemente el de un mar profundo. La información histórica sobre la región señala que durante parte del Terciario el territorio que hoy ocupa Junín atravesó períodos en los que formó parte de extensas playas.

Las arenas acumuladas durante la retirada del mar constituyen una de las principales huellas de aquel proceso. A ellas se suman sedimentos arcillosos y arenosos con restos fósiles marinos, registros que permiten reconstruir las características ambientales de aquella época.

La Formación Paraná, vinculada con esta ingresión, está constituida por sedimentos marinos que incluyen arenas y arcillas y, en distintos sectores, abundantes fósiles de organismos marinos. Los estudios geológicos nacionales reconocen estos depósitos como parte de una extensa transgresión marina miocena que afectó a la cuenca del Paraná y amplias áreas de la llanura argentina.

Del mar al río Salado

La historia geológica de Junín no terminó con el retiro de las aguas. Después de aquella etapa marina se sucedieron distintos cambios ambientales y climáticos que transformaron progresivamente el territorio.

El paisaje pasó por diferentes ambientes hasta llegar a la configuración de la llanura pampeana que conocemos actualmente. El río Salado se convirtió con el tiempo en uno de los grandes protagonistas de esa historia y, paradójicamente, sus márgenes son también uno de los lugares donde quedaron expuestas otras evidencias de la evolución de la región.

En las orillas del Salado, especialmente en sectores donde las variaciones del nivel del agua dejan al descubierto los sedimentos, se han producido numerosos hallazgos paleontológicos. Investigaciones y trabajos locales registraron restos de grandes mamíferos que habitaron la región miles de años atrás.

Esto significa que el territorio de Junín conserva en sus diferentes capas una verdadera secuencia de paisajes: primero ambientes marinos, luego otros escenarios continentales y, mucho después, la fauna y los ambientes que antecedieron al paisaje actual.