El gobernador bonaerense Axel Kicillof presentó este miércoles un plan integral de políticas de prevención y mitigación ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad durante los próximos meses.
El anuncio se realizó en la Casa de Gobierno de la Provincia, donde Kicillof estuvo acompañado por integrantes de su gabinete y más de 40 intendentes e intendentas bonaerenses. Según se informó, el conjunto de medidas contempla una inversión provincial superior a los $2,3 billones.
La iniciativa apunta a reforzar la preparación ante un escenario caracterizado por precipitaciones que podrían superar los registros habituales y contempla acciones de prevención, monitoreo, obras hidráulicas, sistemas de alerta y fortalecimiento de los recursos destinados a emergencias.
“Hace tiempo que venimos trabajando para reforzar la prevención ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño muy fuerte”, afirmó Kicillof, quien anunció además la creación de una mesa interministerial destinada a coordinar las acciones de las distintas áreas de la Provincia y mantener un vínculo directo con los 135 municipios.
El mandatario provincial remarcó la necesidad de anticiparse a posibles situaciones de emergencia y pidió fortalecer la comunicación con la población para advertir sobre la posibilidad de precipitaciones de mayor intensidad.
La mesa interministerial estará integrada por los ministerios de Gobierno, Ambiente, Infraestructura y Servicios Públicos, Seguridad, Desarrollo de la Comunidad, Desarrollo Agrario, Hábitat y Desarrollo Urbano, Salud y Economía. También participarán organismos como OPISU, la Autoridad del Agua, Vialidad y ABSA.
La ministra de Ambiente, Daniela Vilar, señaló que los estudios científicos estiman en un 90% la posibilidad de que se produzca un evento muy fuerte hacia el final de la primavera y el comienzo del verano.
En ese sentido, explicó que la Provincia realiza un seguimiento semanal de las lluvias y de los niveles de las cuencas, además de trabajar con los municipios en diagnósticos territoriales, sistemas de alerta temprana y preparación comunitaria.
También anticipó que se continuará con la incorporación de estaciones meteorológicas y la entrega de pluviómetros y otros elementos destinados a mejorar la capacidad de anticipación y respuesta de los distritos.
Desde el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos destacaron la ejecución de trabajos hidráulicos coordinados con los municipios y la puesta en funcionamiento de un visor provincial de estaciones meteorológicas, que permitirá a los jefes comunales conocer en tiempo real la situación en diferentes zonas del territorio bonaerense.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Javier Alonso, informó que la Provincia cuenta con un esquema de alertas tempranas, monitoreo permanente y guardias de servicio para responder ante eventuales emergencias.
El operativo de respuesta incluye un comando unificado del sistema de bomberos y las fuerzas provinciales, además de una flota compuesta por 11 helicópteros, 427 embarcaciones de rescate acuático, 543 móviles de emergencia y drones para el relevamiento rural.
En tanto, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, indicó que la inversión total de los organismos bonaerenses para enfrentar los posibles efectos del fenómeno alcanza los $2,3 billones y destacó los trabajos de destronque y dragado que se realizan en las islas del Delta.
Durante la presentación, Kicillof también cuestionó al Gobierno nacional por la falta de transferencia de recursos destinados a obras y emergencias hídricas.
El gobernador aseguró que la Nación mantiene retenidos $293.000 millones del Fondo Hídrico y $2,1 billones correspondientes a Aportes del Tesoro Nacional (ATN), y reclamó que esos fondos sean destinados a obras de prevención y respuesta ante situaciones de emergencia.
La Provincia buscará de esta manera reforzar la coordinación con los municipios y avanzar en distintas medidas preventivas antes de la llegada de los meses de mayor riesgo, con especial atención sobre las cuencas, los sistemas de drenaje, las zonas vulnerables y la capacidad de respuesta ante eventuales inundaciones.