El Gobierno de Junín, en un trabajo conjunto entre el observatorio nutricional municipal y los residentes del Hospital Interzonal General de Agudos, llevó a cabo un taller de cocina saludable orientado a mejorar la alimentación infantil y familiar.
La propuesta, desarrollada en el Hogar San Miguel, contó con una masiva participación de la comunidad educativa y familias e incluyó la elaboración colectiva de recetas nutritivas basadas en harinas alternativas, legumbres, frutas y verduras.
De esta manera, el Municipio continúa impulsando políticas públicas orientadas a promover la salud integral y la educación alimentaria en los distintos sectores del Partido de Junín. En esta oportunidad, la iniciativa se centró en brindar a las familias herramientas prácticas e ideas innovadoras para diversificar los desayunos y meriendas de los niños mediante el uso de ingredientes de alto valor nutricional.
Durante la jornada, que registró una concurrencia de 24 referentes familiares y 27 niños del hogar, los asistentes trabajaron distribuidos en cuatro grupos de cocina participativa. Cada equipo elaboró distintas preparaciones a partir de un recetario especialmente diseñado para la ocasión, garantizando que los participantes pudieran experimentar directamente con los insumos y técnicas propuestas.
La Licenciada Julieta Pino, del Observatorio Nutricional municipal, destacó el valor de la articulación institucional para concretar este tipo de intervenciones en la comunidad: "Organizamos el taller junto con la residente del hospital apuntando a ofrecer ideas de desayunos y meriendas distintos con alimentos nutritivos, haciendo un hincapié fundamental en la incorporación diaria de frutas, verduras, legumbres y harinas alternativas".
Respecto a la metodología de trabajo e interacción con los asistentes, Pino explicó que “armamos un recetario específico e hicimos tres preparaciones en paralelo divididos en cuatro grupos de trabajo, las familias se re engancharon con la propuesta y les encantaron las preparaciones elaboradas".
Asimismo, la profesional resaltó la convocatoria alcanzada a pesar de las distancias geográficas: "La convocatoria fue sumamente positiva, con la asistencia de 24 adultos y 27 nenes del Hogar San Miguel que se acercaron hasta el lugar como pudieron porque valoran mucho el espacio, se trata de una población muy participativa con la cual adaptamos los contenidos para que resulten totalmente pertinentes a sus necesidades reales".
En relación con la continuidad y el impacto de estas acciones en el tiempo, la especialista detalló los pasos a seguir tras la capacitación: "En estos días les vamos a hacer llegar un kit con insumos alimentarios para que puedan replicar las recetas en sus casas con sus familias, además, en las instituciones donde realizamos talleres de cocina, volvemos al tiempo para evaluar qué repercusión tuvo la actividad y coordinar acciones de refuerzo".
Finalmente, Pino enfatizó sobre el origen formativo de estos encuentros: "Todos los años los residentes del hospital rotan con nosotros en su primer año y tienen como premisa implementar un taller de cocina, a partir de allí analizamos las demandas de cada institución local y la propuesta de los profesionales para evaluar dónde encaja mejor la intervención".