Los chicos del barrio La Rufinita fueron escuchados. Durante mucho tiempo, uno de sus principales pedidos fue contar con un espacio donde pudieran jugar a la pelota, encontrarse con sus amigos y practicar deportes sin tener que hacerlo en la calle. Ahora, ese reclamo comenzó a transformarse en un proyecto concreto que apunta a convertirse en algo mucho más grande que una cancha.
Desde la Sociedad de Fomento del barrio anunciaron el comienzo de un sueño que tiene como objetivo la creación de un club que represente a La Rufinita, con espacios y actividades deportivas para los más jóvenes y con la participación de toda la comunidad.
La iniciativa surgió precisamente a partir de escuchar a los chicos. Aunque llevó tiempo conseguir las condiciones necesarias para avanzar, desde la institución destacaron que ellos supieron esperar y que finalmente ese lugar que tanto reclamaban comienza a hacerse realidad.
Pero el proyecto no pretende quedarse solamente con una cancha.
“¿Por qué conformarnos con una canchita? ¿Por qué no soñar un poco más? ¿Por qué no soñar en grande?”, plantearon desde la Sociedad de Fomento, al presentar la propuesta.
La idea es avanzar hacia la conformación de un club barrial donde los chicos puedan sentirse parte, aprender, compartir con sus pares y representar con orgullo a La Rufinita.
En ese marco, el proyecto ya contempla el desarrollo de actividades vinculadas al fútbol y al sóftbol, con la participación de referentes y espacios deportivos del barrio.
Desde la Sociedad de Fomento remarcaron que se trata de un proyecto que recién comienza y que necesitará del compromiso y la participación de los vecinos para seguir creciendo.
“Hoy empieza el sueño. Y lo vamos a construir entre todos”, expresaron.
La propuesta representa, además, una apuesta por generar nuevos espacios de encuentro dentro del barrio, donde el deporte pueda funcionar como una herramienta de integración y participación comunitaria, especialmente para niños y jóvenes.
Desde la institución agradecieron el acompañamiento recibido por parte del Gobierno de Junín, Germán Aguilar y Manuel Llovet, quienes forman parte de este comienzo.
El desafío ahora será transformar ese primer espacio deportivo en una institución que, con el tiempo, pueda convertirse en un punto de referencia para La Rufinita y en un lugar donde las nuevas generaciones encuentren no solamente una cancha, sino también un sentido de pertenencia.