26/09/2026 - Edición Nº674

Junín

relevamiento propio

Salario mínimo: el poder de compra de alimentos cayó hasta un 63% en los últimos tres años y medio

11:35 | El Salario Mínimo Vital y Móvil pasó de $67.743 en febrero de 2023 a $383.800 en septiembre de 2026. El aumento nominal fue del 466,6%, pero la evolución del poder de compra fue diferente según el producto: mientras algunos alimentos hoy requieren una menor proporción del salario mínimo, otros demandan una cantidad considerablemente mayor.


por Agustín Panizza


Comparar solamente cuánto aumentó un producto puede llevar a conclusiones incompletas. También es necesario observar qué ocurrió con los ingresos durante el mismo período y, sobre todo, cuánto podía comprar un trabajador con esos ingresos.

Para esta comparación tomamos como referencia el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM). En febrero de 2023 era de $67.743 mensuales, mientras que desde septiembre de 2026 se estableció en $383.800 para los trabajadores mensualizados que cumplen la jornada legal completa.

El incremento nominal del SMVM entre ambos momentos fue del 466,6%.

Sin embargo, ese aumento no se trasladó de la misma manera al poder de compra de todos los productos.

Del precio nominal al poder de compra

La siguiente comparación toma los precios de referencia de febrero de 2023, agosto de 2024, diciembre de 2025 y septiembre de 2026.

Producto Feb. 2023 Ago. 2024 Dic. 2025 Sep. 2026
Aceite $1.009 $3.100 $3.500 $3.949
Arroz $269 $1.950 $1.700 $2.500
Fideos $263 $1.500 $2.000 $1.950
Polenta $282 $860 $1.100 $3.470
Leche $242 $1.600 $1.750 $2.050
Papa $399 $1.790 $1.900 $1.590
Batata $429 $1.990 $2.100 $2.100
Limón $399 $799 $5.000 $5.000
Naranja $492 $1.290 $1.790 $1.790
Pera $399 $1.590 $3.900 $3.900
Zanahoria $284 $1.790 $1.249 $1.999
Asado $1.279 $7.500 $15.000 $20.000
Colita de cuadril $3.289 $12.890 $20.000 $30.000
Vacío $2.579 $12.690 $17.900 $29.000
Pollo $399 $2.490 $5.750 $6.000
Matambre $2.049 $11.540 $16.900 $22.000

Los valores permiten observar que la inflación de los alimentos no fue homogénea. Algunos productos tuvieron incrementos muy inferiores al crecimiento nominal del salario mínimo, mientras que otros aumentaron a un ritmo considerablemente mayor.

¿Cuánto podía comprar un SMVM?

Una manera más concreta de medir la evolución es calcular cuántos kilos o litros de cada producto podía comprar un trabajador que percibía exactamente un salario mínimo.

Producto Feb. 2023 Sep. 2026 Variación del poder de compra
Aceite 67,1 litros 97,2 litros +44,8%
Arroz 251,8 kg 153,5 kg -39,0%
Fideos 257,6 kg 196,8 kg -23,6%
Polenta 240,2 kg 110,6 kg -54,0%
Leche 279,9 litros 187,2 litros -33,1%
Papa 169,8 kg 241,4 kg +42,2%
Batata 157,9 kg 182,8 kg +15,7%
Limón 169,8 kg 76,8 kg -54,8%
Naranja 137,7 kg 214,4 kg +55,7%
Pera 169,8 kg 98,4 kg -42,0%
Zanahoria 238,5 kg 192,0 kg -19,5%
Asado 53,0 kg 19,2 kg -63,8%
Colita de cuadril 20,6 kg 12,8 kg -37,9%
Vacío 26,3 kg 13,2 kg -49,6%
Pollo 169,8 kg 64,0 kg -62,3%
Matambre 33,1 kg 17,4 kg -47,2%

La tabla muestra con claridad que un aumento nominal del salario mínimo no implica una mejora uniforme del poder adquisitivo.

En algunos productos el SMVM compra más unidades que en febrero de 2023. En otros, compra bastante menos.

Arroz, fideos, polenta y leche: otra cara de la comparación

En otros alimentos la relación fue inversa.

El arroz pasa de 251,8 kilos que podía comprar un SMVM en febrero de 2023 a 153,5 kilos en septiembre de 2026, una reducción del 39%.

En el caso de los fideos, el poder de compra disminuye un 23,6%.

La polenta presenta una de las mayores diferencias dentro de los productos básicos: de 240,2 kilos a 110,6 kilos, lo que representa una caída del 54%.

La leche también muestra una pérdida: el salario mínimo pasó de equivaler a 279,9 litros a 187,2 litros, una reducción del 33,1%.

La carne: una de las mayores pérdidas de poder de compra

En el caso de las carnes, la comparación resulta más desfavorable.

Con el valor de referencia de $20.000 por kilo para el asado en septiembre de 2026, un SMVM pasó de poder comprar 53 kilos en febrero de 2023 a apenas 19,2 kilos. La pérdida de poder de compra es del 63,8%.

El pollo presenta una caída similar. De 169,8 kilos que podía comprar un salario mínimo en febrero de 2023 se pasó a 64 kilos, una reducción del 62,3%.

Para el vacío, la capacidad de compra baja de 26,3 a 13,2 kilos, una disminución del 49,6%.

En el matambre pasa de 33,1 a 17,4 kilos, con una caída del 47,2%.

La colita de cuadril también registra una reducción: de 20,6 a 12,8 kilos, equivalente a una pérdida del 37,9%.

Dentro de esta muestra, por lo tanto, las carnes son uno de los rubros donde más se redujo la cantidad que puede adquirirse con un salario mínimo.

Las frutas muestran comportamientos muy diferentes

El contraste entre las frutas resulta particularmente evidente.

La naranja es uno de los productos donde más aumentó el poder de compra del salario mínimo, con una mejora del 55,7%.

Pero el limón presenta el comportamiento contrario: un SMVM podía comprar 169,8 kilos en febrero de 2023 y 76,8 kilos en septiembre de 2026, una reducción del 54,8%.

La pera también registra una caída importante, del 42%, mientras que la zanahoria disminuye un 19,5%.

Por eso, hablar de “los alimentos” como si todos hubieran tenido la misma evolución puede ocultar diferencias muy marcadas entre productos.

Aceite, papa y naranja: productos que requieren menos salario

Entre los productos analizados aparecen casos en los que el poder de compra mejoró.

Con el salario mínimo de febrero de 2023 se podían comprar unos 67,1 litros de aceite al precio utilizado como referencia. Con el SMVM de septiembre de 2026, la cantidad asciende a 97,2 litros, una mejora del 44,8%.

Algo similar ocurre con la papa: pasa de 169,8 a 241,4 kilos, un incremento del poder de compra del 42,2%.

La naranja presenta una diferencia todavía mayor. Un SMVM pasó de equivaler a unos 137,7 kilos en febrero de 2023 a aproximadamente 214,4 kilos en septiembre de 2026, un aumento del 55,7%.

Estos casos muestran que no todos los alimentos siguieron la misma trayectoria de precios.

Una compra cotidiana

Otra forma de visualizar la evolución es armar una pequeña compra con productos básicos: un litro de aceite, un kilo de arroz, un kilo de fideos, un kilo de polenta, un litro de leche, un kilo de papa, un kilo de zanahoria y un kilo de naranja.

En febrero de 2023, esa compra tenía un costo aproximado de $3.240, equivalente al 4,8% de un SMVM.

En septiembre de 2026, los mismos productos representan unos $19.298, alrededor del 5% del salario mínimo.

La diferencia porcentual sobre el salario mínimo no es enorme en este conjunto específico porque algunos productos aumentaron por debajo de la evolución del SMVM y otros lo hicieron por encima.

Pero cuando se incorpora un kilo de asado, la fotografía cambia.

En febrero de 2023, la compra más el asado costaba unos $4.519, equivalente al 6,7% del SMVM.

En septiembre de 2026, con el kilo de asado a $20.000, el total asciende a aproximadamente $39.298, lo que representa el 10,2% de un salario mínimo.

El combustible: otra forma de medir el bolsillo

El combustible también permite observar la relación entre precios e ingresos. Para que la comparación sea consistente, en este caso se toma como punto de partida diciembre de 2023, tanto para el precio de la nafta como para el salario mínimo vigente en ese momento.

Con un valor de referencia cercano a $330 por litro en Junín en diciembre de 2023, el litro de combustible representaba aproximadamente el 0,21% del Salario Mínimo Vital y Móvil, que ese mes era de $156.000.

En septiembre de 2026, con la nafta en torno a $2.100 por litro y el SMVM en $383.800, el mismo litro representa aproximadamente el 0,55% del salario mínimo.

De esta manera, aunque el salario mínimo también aumentó entre ambos períodos, la nafta pasó a demandar una proporción mayor de ese ingreso de referencia: de alrededor de 0,21% a 0,55% del SMVM.

La comparación muestra nuevamente que la evolución del poder adquisitivo depende de la relación entre el aumento de los ingresos y el comportamiento específico de cada precio.

El dólar: una transformación de los precios medidos en moneda estadounidense

El tipo de cambio también forma parte de la fotografía de estos años.

El BCRA informó que el tipo de cambio mayorista se encontraba en $364,40 por dólar al inicio de la gestión iniciada por Javier Milei en diciembre de 2023. Días después, el 13 de diciembre, el tipo de cambio pasó a $799,97. El propio Banco Central describe ese movimiento como un “sinceramiento” del precio del tipo de cambio.

Esto significa que el salto inicial del tipo de cambio fue muy importante y modificó los precios relativos de numerosos bienes.

En los años siguientes, la cotización del dólar continuó aumentando, aunque a ritmos diferentes según el período y hoy se encuentra en unos 1500 pesos.

Por eso, para comparar precios en dólares también es necesario especificar qué cotización se utiliza y qué fecha exacta se toma como referencia.

No existe un único comportamiento de los precios

Los datos muestran una cuestión central: la evolución del poder adquisitivo no puede resumirse en un solo porcentaje.

El SMVM aumentó un 466,6% nominalmente entre febrero de 2023 y septiembre de 2026. Al mismo tiempo, el IPC nacional registró una variación mensual del 1,7% en agosto de 2026, último dato disponible al momento de esta comparación.

Pero cuando se observa producto por producto aparecen situaciones muy diferentes.

Un salario mínimo compra hoy más aceite, papa, batata y naranja que en febrero de 2023. En cambio, compra menos arroz, fideos, polenta, leche, limón, pera y zanahoria.

En las carnes, la pérdida es todavía más marcada: el asado cae 63,8% en poder de compra, el pollo 62,3%, el vacío 49,6%, el matambre 47,2% y la colita de cuadril 37,9%.