La discusión sobre el costo de la energía empieza a modificar también las decisiones que se toman dentro de los hogares. En Junín, donde durante los últimos años comenzó a crecer la cantidad de viviendas que funcionan exclusivamente con electricidad, la reconversión de una casa que todavía utiliza gas plantea una pregunta concreta: cuánto dinero hay que invertir para dejar atrás los artefactos a gas y pasar a un sistema completamente eléctrico.
La respuesta depende del estado de la instalación existente, la cantidad de ambientes, el sistema elegido para calefaccionar y la calidad de los electrodomésticos. Pero, tomando como referencia precios relevados durante septiembre de 2026, una vivienda de dos o tres ambientes puede requerir una inversión de entre $3 millones y $6 millones, aproximadamente, si se parte de una instalación eléctrica que necesita ser reforzada y se deben incorporar los principales artefactos.
El rango puede ser todavía mayor si se eligen equipos de alta gama, se necesitan varios aires acondicionados o es necesario realizar un recableado prácticamente completo de la vivienda.
Uno de los errores más frecuentes al analizar una reconversión es pensar solamente en el precio de los electrodomésticos. Una vivienda que originalmente fue diseñada para funcionar con gas no necesariamente tiene una instalación eléctrica preparada para soportar simultáneamente un anafe de inducción, un horno eléctrico, un termotanque y equipos de calefacción.
La potencia requerida cambia considerablemente.
Un anafe de inducción de cuatro hornallas puede superar los 7 kW de potencia, mientras que un horno eléctrico, un termotanque y un equipo de aire acondicionado también representan consumos importantes cuando funcionan al mismo tiempo.
Por eso, la primera etapa debería ser una revisión realizada por un electricista, que determine si es necesario ampliar circuitos, colocar nuevas térmicas y disyuntores, mejorar la puesta a tierra o realizar un recableado parcial o total.
Las referencias de precios disponibles para Buenos Aires ubican actualmente un tablero nuevo de cuatro a seis circuitos entre $155.000 y $360.000, mientras que una instalación integral para una vivienda de tres ambientes puede ubicarse aproximadamente entre $1 millón y $2 millones, dependiendo de los materiales y del grado de intervención.
A eso puede sumarse la puesta a tierra, cuyo costo de referencia se ubica aproximadamente entre $73.000 y $150.000, además de nuevas bocas, tomacorrientes y circuitos independientes para los equipos de mayor potencia.
En otras palabras, antes de comprar los artefactos puede ser necesario invertir entre $1,2 millones y $2,5 millones solamente en la infraestructura eléctrica, especialmente si se trata de una vivienda antigua.
El agua caliente es uno de los primeros servicios que debe resolverse al eliminar el gas.
Un termotanque eléctrico de aproximadamente 80 litros tiene actualmente precios que parten de alrededor de $315.000 y pueden superar los $500.000, solamente por el equipo. Un relevamiento realizado durante septiembre ubicó unidades de 80 litros en torno de los $355.000 a $380.000 en cadenas comerciales.
También existen equipos de mayor capacidad y modelos de distintas prestaciones que elevan considerablemente el precio.
A esto debe agregarse la instalación y, fundamentalmente, un circuito eléctrico adecuado, ya que el termotanque puede permanecer conectado durante buena parte del día y representa una carga importante para la instalación.
Por lo tanto, para resolver el agua caliente de una vivienda, el cálculo razonable puede ubicarse aproximadamente entre $350.000 y $650.000, dependiendo del equipo y de la obra necesaria.
La cocina es otro de los puntos centrales de la reconversión.
En el mercado argentino se encuentran actualmente anafes de inducción de cuatro hornallas desde aproximadamente $330.000, mientras que modelos de marcas reconocidas pueden ubicarse en torno de $700.000 a $1,2 millones.
Los modelos premium pueden superar ampliamente ese valor.
La diferencia respecto de una cocina tradicional es importante: un anafe de inducción de cuatro zonas puede requerir alrededor de 7 kW de potencia, por lo que no se trata simplemente de enchufar un electrodoméstico en cualquier toma de la casa.
La instalación debe contemplar un circuito apropiado y protecciones adecuadas.
Si la vivienda también abandona el horno a gas, hay que sumar otro artefacto.
Los modelos eléctricos empotrables de 60 litros relevados actualmente aparecen aproximadamente desde $500.000/$600.000, aunque los equipos de mayor equipamiento pueden superar el millón de pesos. Por ejemplo, se encuentran modelos de alrededor de $560.000 a $630.000, mientras que otras alternativas llegan a $845.000 o más.
También existen combos de horno y anafe que pueden modificar la cuenta final.
En este caso, una referencia razonable para un horno eléctrico de gama media puede ser entre $500.000 y $850.000.
El capítulo más difícil de calcular es la calefacción.
Si la vivienda abandona completamente el gas, existen varias alternativas: aire acondicionado frío/calor inverter, paneles eléctricos, vitroconvectores, radiadores eléctricos o calefactores eléctricos.
Para una vivienda de dos o tres ambientes, una de las alternativas más utilizadas es instalar uno o dos equipos de aire acondicionado frío/calor inverter.
Los precios actuales de equipos de aproximadamente 3.000 frigorías se ubican aproximadamente entre $650.000 y $1 millón, aunque existen modelos que superan ese valor. En los relevamientos actuales aparecen, por ejemplo, equipos Surrey, BGH y otras marcas en ese rango.
La gran ventaja es que un mismo equipo permite calefaccionar en invierno y refrigerar durante el verano, por lo que puede reemplazar simultáneamente al calefactor y al aire acondicionado tradicional.
También existen calefactores eléctricos individuales. Un equipo eléctrico de aproximadamente 2.000 W puede encontrarse en torno de los $190.000 a $270.000, dependiendo de la tecnología y la marca.
Por eso, para una vivienda pequeña, la calefacción puede representar entre $400.000 y $2 millones, según se elijan paneles o convectores individuales, uno o dos equipos inverter o una combinación de sistemas.
Tomando una vivienda que necesita una reconversión importante pero no una obra eléctrica completamente nueva, el cálculo podría ser el siguiente:
| Concepto | Referencia septiembre 2026 |
|---|---|
| Adecuación eléctrica, tablero y circuitos | $700.000 – $1.500.000 |
| Puesta a tierra y protecciones | $75.000 – $150.000 |
| Termotanque eléctrico 80 litros + instalación | $350.000 – $650.000 |
| Anafe de inducción | $330.000 – $1.200.000 |
| Horno eléctrico | $500.000 – $850.000 |
| Calefacción eléctrica | $400.000 – $2.000.000 |
| Total estimado | $2.355.000 – $6.350.000 |
Los valores son orientativos y no constituyen un presupuesto para una vivienda determinada. El costo real puede cambiar considerablemente de acuerdo con la superficie, la antigüedad de la instalación, la cantidad de ambientes, la distancia de las canalizaciones, la necesidad de romper paredes y los artefactos elegidos.
Además, una vivienda que requiera un recableado integral puede superar los $6 millones una vez sumados los equipos.
La situación cambia completamente.
Si se trata de una vivienda relativamente nueva, con tablero moderno, disyuntor, puesta a tierra, varios circuitos independientes y cableado preparado para consumos elevados, la reconversión puede limitarse prácticamente a la compra e instalación de los artefactos.
En ese escenario, el gasto puede reducirse considerablemente.
Un termotanque eléctrico de 80 litros, un anafe de inducción, un horno eléctrico y un equipo de aire acondicionado inverter pueden representar, en conjunto, alrededor de $2 millones a $3,5 millones, dependiendo de las marcas y prestaciones.
La obra eléctrica puede ser relativamente pequeña si ya existen circuitos adecuados.
Hay otro aspecto que muchas veces queda fuera de las cuentas: la potencia simultánea.
Una vivienda que antes utilizaba gas para cocinar, calefaccionar y producir agua caliente podía tener un consumo eléctrico relativamente bajo.
Al pasar todo a electricidad, la situación cambia.
Si al mismo tiempo funcionan el termotanque, el anafe, el horno, un aire acondicionado y otros electrodomésticos, la demanda eléctrica puede multiplicarse.
Por eso, antes de realizar la reconversión, es fundamental que un profesional revise la instalación y determine si los conductores, protecciones, tablero y suministro son adecuados para la nueva demanda.
La reconversión tampoco significa que la electricidad quede fuera de la discusión tarifaria.
El nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados mantiene durante 2026 bonificaciones tanto para el gas como para la electricidad, aunque con límites de consumo y porcentajes que se modifican progresivamente.
Para septiembre de 2026, los hogares beneficiarios del SEF tienen una bonificación adicional extraordinaria del 24,25% sobre el consumo de gas, mientras que en electricidad se estableció una bonificación adicional del 25% sobre un consumo base de 200 kWh mensuales, que se suma a la bonificación general prevista por el régimen.
El propio Gobierno estableció que el esquema de subsidios energéticos tendrá una reducción progresiva de las bonificaciones extraordinarias durante 2026.
Esto significa que pasar una vivienda de gas a electricidad no elimina el impacto de los cambios tarifarios. Simplemente cambia el tipo de energía utilizada.
La reconversión puede resultar mucho más costosa si la vivienda tiene mala aislación.
Una casa con techos sin aislación, ventanas antiguas o filtraciones de aire necesitará más energía para mantener una temperatura confortable, independientemente del sistema elegido.
Por eso, antes de invertir varios millones de pesos en nuevos equipos, también puede ser conveniente evaluar aislamiento de techo, burletes, aberturas, cortinas térmicas y otras medidas de eficiencia energética.
En determinadas viviendas, gastar primero en reducir la demanda puede ser tan importante como elegir un artefacto más eficiente.
Con los precios relevados en septiembre de 2026, convertir una vivienda de dos o tres ambientes que todavía funciona con gas puede requerir aproximadamente entre $2,5 millones y $6 millones, dependiendo principalmente de cuánto haya que modificar la instalación eléctrica y de la calidad de los equipos elegidos.
Una reconversión básica, aprovechando una instalación eléctrica moderna y utilizando equipos de gama media, puede ubicarse en la zona de los $2,5 a $3,5 millones.
En cambio, si la casa necesita recableado, un tablero nuevo, nuevos circuitos, puesta a tierra, dos equipos de climatización y artefactos de mayor calidad, la inversión puede acercarse o superar los $5 millones.
Y esa es solamente la inversión inicial.
Después comienza otra discusión: cuánto cuesta mensualmente mantener una vivienda completamente eléctrica frente a una vivienda que utiliza gas para cocinar, calefaccionar y producir agua caliente.
En un escenario de cambios permanentes en los subsidios energéticos, esa comparación entre costo de reconversión, consumo mensual y eficiencia de cada sistema puede terminar siendo tan importante como el precio de los artefactos.
Un ejemplo para una vivienda de 60/70 m² en Junín permite dimensionar el impacto de trasladar a la electricidad la cocina, el agua caliente y la calefacción.
El caso de referencia: una vivienda con termotanque eléctrico, anafe, horno y dos aires frío/calor inverter podría alcanzar unos 570 kWh mensuales durante un mes de invierno, de acuerdo con el escenario de consumo estimado.
Con la tarifa residencial vigente en septiembre de 2026, ese nivel representa aproximadamente $176.000 en cargos de energía y cargo fijo.
Si se incorpora el IVA del 21%, el monto de referencia asciende a aproximadamente $213.000, antes de considerar otros impuestos, tasas y conceptos que puedan aparecer en la factura.