La Escuela Municipal de Robótica de Junín acompañó al Colegio Santa Unión en su participación en los Juegos Bonaerenses, a partir de una articulación entre ambas instituciones que permitió a los estudiantes acceder a asesoramiento técnico especializado y a distintos insumos de electrónica y fabricación 3D para concretar el robot con el que participaron de la competencia.
Gracias al trabajo colaborativo, el equipo representante de la ciudad logró superar distintas instancias técnicas y alcanzó el segundo puesto en la etapa regional del Triatlón de Robótica, luego de un proceso que implicó aprendizaje, resolución de problemas y trabajo grupal.
El acompañamiento de la institución municipal permitió además resolver la falta de determinados insumos y brindar a los estudiantes las herramientas necesarias para avanzar con el desarrollo tecnológico que exigía el certamen.
En ese sentido, la experiencia también permitió profundizar el vínculo entre instituciones educativas de la ciudad y reafirmó la posibilidad de poner los recursos de la Escuela Municipal de Robótica a disposición de otras comunidades educativas.
Luis Lagos, docente de la Escuela Municipal de Robótica, explicó cuál fue su intervención durante el proceso de construcción del prototipo.
“Básicamente los ayudé para que pudieran materializar el robot, después de lo demás, con la ayuda de su docente, pudieron llevar a cabo la concreción de este”, manifestó.
Asimismo, valoró la posibilidad de acompañar al colegio durante el proyecto: “Para mí fue un gran placer que la institución nos haya abierto las puertas para poder ayudarlos y darles ese acompañamiento para poder participar”.
Del lado de los estudiantes, Mateo relató cómo comenzó el proyecto y describió el recorrido realizado hasta llegar a la instancia regional.
“Primeramente no sabíamos qué íbamos a hacer, no teníamos idea de qué se trataba ni nada, pero poco a poco fuimos armando y aprendiendo sobre qué trataba todo, logramos llegar a la etapa regional y terminamos segundos; la verdad que fue una linda experiencia”, contó.
Su compañero Juan también destacó el trabajo realizado por el grupo y las dificultades que debieron resolver durante la construcción.
“Como grupo la vivimos re bien, fue complicado porque no sabíamos mucho del tema y al principio nos costó, pero la profe nos ayudó y con la ayuda de Luis lo pudimos terminar, íbamos trabajando todos, a veces teníamos problemas, pero siempre los resolvimos y al final llegamos a terminarlo”, señaló.
Federico explicó cómo se produjo el contacto entre los estudiantes del Santa Unión y la Escuela Municipal de Robótica. Según relató, junto con Juan ya asistían al curso de programación de la institución municipal.
“Eso fue porque con Juan estábamos acá haciendo el curso de programación en la Escuela de Robótica y ya conocíamos a algunos de los que estaban, como lo que teníamos en la escuela ya estaba obsoleto, pedimos ayuda acá, donde fueron muy buenos y todos quisieron ayudarnos”, explicó.
Para Tiziano, el aporte de materiales y conocimientos técnicos resultó determinante para poder completar el robot.
“Fue muy importante porque con los materiales que teníamos en la escuela la verdad no podíamos llegar a terminar el robot, nos faltaban muchas piezas, terminamos utilizando otra placa Arduino, otro tipo de ruedas y, gracias a Luis que nos ayudó con la parte de la impresora 3D, nos fue de mucha ayuda”, sostuvo.
Graciela Graciano, profesora de NTICx y Medios Tecnológicos del Colegio Santa Unión, destacó la predisposición encontrada en la Escuela Municipal de Robótica cuando el proyecto necesitó asistencia especializada.
“Los chicos comenzaron de a poquito aprendiendo entre todos y llegamos a un embudo donde no podíamos seguir porque nos faltaban ciertas partes que desconocemos, ellos dijeron de pedir ayuda a la Escuela de Robótica; teníamos miedo de que por ahí no quisieran, pero se abrieron totalmente y fueron muy predispuestos”, relató.
En ese sentido, remarcó especialmente el trabajo realizado por Lagos: “Luis nos hizo toda la parte de electrónica que nosotros desconocemos; sin su ayuda hubiese sido prácticamente imposible terminar el robot”.
Por su parte, Luz Muracciole, coordinadora de la Escuela Municipal de Robótica, destacó la importancia de generar este tipo de experiencias por fuera de las actividades habituales de la institución.
“Para nosotros es fundamental esto de la formación, de compartir, abrir las puertas y generar otros espacios donde pasan otras cosas en relación a la robótica para generar aprendizajes y expandir, ellos fueron una oportunidad para cumplir ese objetivo, que no quede solamente en una clase acá, sino que pueda recorrer la ciudad”, expresó.
La coordinadora también valoró el compromiso demostrado tanto por los estudiantes como por los docentes durante el desarrollo del proyecto.
“Esto habla no solo de la predisposición de ambas partes, sino del deseo en relación al aprendizaje, que es donde tenemos que acompañar, y celebro eso, estamos muy contentos y seguramente sea el inicio de otras articulaciones con otras instituciones”, concluyó.
De esta manera, la participación del Colegio Santa Unión en los Juegos Bonaerenses no solo terminó con un segundo puesto regional, sino que también permitió consolidar una experiencia de articulación entre una institución educativa y un espacio municipal especializado en tecnología y robótica, con el objetivo de ampliar las oportunidades de aprendizaje para estudiantes de Junín.