01/10/2026 - Edición Nº679

Salud

El "codo de celular" y otras lesiones silenciosas que crecen por el uso del smartphone

09:45 | Especialistas advierten sobre el aumento de consultas por dolores en brazos, muñecas y manos debido a la postura y los movimientos repetitivos al textear.



Lo que comenzó como un hábito cotidiano e inofensivo se está convirtiendo en una consulta médica cada vez más frecuente.

Pasar horas con el celular en la mano no solo consume tiempo, sino que también está pasando factura al cuerpo.

Mantener el brazo en alto durante períodos prolongados para sostener el teléfono puede generar sobrecarga muscular, dolor en el hombro y el brazo, además de aumentar la tensión en el cuello y la muñeca.

Traumatólogos y kinesiólogos alertan sobre el incremento de lesiones en los miembros superiores directamente relacionadas con el uso prolongado de dispositivos móviles.

El celular también puede afectar el cuello y los hombros

Una de las consecuencias más frecuentes del uso prolongado del smartphone es el llamado “text neck” o “cuello de texto”, una afección relacionada con mantener la cabeza inclinada hacia adelante durante largos períodos para mirar la pantalla. Esta postura puede provocar rigidez, contracturas y dolor en el cuello y los hombros, además de cefaleas recurrentes. En algunos casos también pueden aparecer alteraciones en el alineamiento de las vértebras, inflamación y dolor en las articulaciones.

La postura sostenida también puede generar una sobrecarga progresiva sobre la columna cervical. De acuerdo con la información citada por Infobae, mantener la cabeza inclinada hacia adelante durante períodos prolongados puede favorecer contracturas musculares, lesiones en los discos y compresión de nervios.

Mirar el celular acostado también pasa factura

El problema no aparece únicamente cuando se utiliza el teléfono sentado o caminando. Mirar el celular acostado, especialmente sosteniéndolo con un brazo elevado durante varios minutos, puede generar una sobrecarga sostenida en el hombro, el brazo, la muñeca y los músculos del cuello. Si además se mantiene el codo flexionado durante mucho tiempo, aumenta la tensión sobre las estructuras nerviosas y musculares de esa zona.

Esta postura puede resultar especialmente incómoda cuando se mantiene durante períodos prolongados sin cambiar de posición. El cansancio muscular, el dolor en el hombro y brazo y las molestias cervicales pueden aparecer como consecuencia de sostener el dispositivo en una posición fija.

Los ojos también sufren el uso prolongado

El impacto del celular no se limita a músculos, tendones y articulaciones. Pasar muchas horas frente a una pantalla puede provocar fatiga visual, sequedad ocular, visión borrosa, sensibilidad a la luz y dolor de cabeza. El problema puede intensificarse cuando se utiliza el teléfono en ambientes oscuros o durante períodos prolongados sin realizar pausas.

Al concentrarse en la pantalla, además, se tiende a parpadear menos, lo que favorece la sequedad de los ojos. El tamaño reducido de las letras y la necesidad de mantener la vista enfocada a corta distancia también pueden aumentar el esfuerzo visual.

El celular antes de dormir puede alterar el descanso

Otro aspecto que merece atención es el uso del teléfono en la cama antes de dormir. La exposición a la pantalla durante la noche puede dificultar la conciliación del sueño y afectar su calidad. La utilización prolongada del dispositivo antes de acostarse se ha relacionado con un descanso más superficial, mayores despertares nocturnos y dificultades para alcanzar las fases profundas del sueño.

Además, el hábito de continuar mirando contenidos, mensajes o redes sociales puede hacer que la persona prolongue voluntariamente el tiempo de exposición y retrase la hora de acostarse. La falta de descanso puede traducirse al día siguiente en somnolencia, irritabilidad, cansancio y dificultades para concentrarse.

Una misma pantalla, múltiples efectos

De esta manera, el problema no está solamente en cuánto tiempo se utiliza el celular, sino también en cómo, dónde y durante cuánto tiempo se mantiene una determinada postura. Sostener el teléfono con una sola mano, escribir repetidamente con el pulgar, mantener el cuello inclinado, utilizarlo acostado con el brazo elevado o mirar la pantalla durante horas en la oscuridad son situaciones diferentes que pueden acumularse a lo largo del día.

Por eso, las recomendaciones apuntan a interrumpir los períodos prolongados de uso, cambiar de postura, alternar las manos, elevar el dispositivo hasta una posición más cómoda y evitar utilizarlo durante largos períodos antes de dormir.

Importante: no incorporaría a la nota como hecho establecido la afirmación de que el celular “provoca tumores cerebrales”. El artículo de Infobae menciona una clasificación de los campos de radiofrecuencia como “posiblemente carcinogénicos”, que es una categoría de riesgo y no equivale a demostrar que el uso del celular cause cáncer. Para una nota periodística conviene mantener esa distinción.

Si querés, puedo integrar ahora todo esto dentro de la nota original completa, manteniendo absolutamente todo el texto que ya tenés y resaltando en negrita lo más importante.

Las patologías más frecuentes

Los médicos coinciden en que mantener una misma postura forzada durante periodos largos genera microtraumatismos en músculos y tendones. Entre las afecciones más comunes se encuentran:

  • El "codo de celular" (Síndrome del túnel cubital): Ocurre por mantener el codo flexionado a más de 90 grados para acercar la pantalla a la cara. Esto estira y comprime el nervio cubital, provocando dolor y adormecimiento en los dedos meñique y anular.
  • Tendinitis de De Quervain (o "pulgar del textitero"): Una inflamación muy dolorosa en los tendones de la base del pulgar, provocada por el movimiento repetitivo de escribir en pantallas táctiles.
  • Síndrome del túnel carpiano: La presión continua sobre la muñeca al sostener el peso del teléfono inflama el nervio mediano, lo que genera pérdida de fuerza y hormigueo en las manos.

El principal factor de riesgo es el tiempo de pantalla continuo sin pausas de descanso.

Cómo prevenir el impacto en el cuerpo

Para evitar que estas molestias terminen en tratamientos médicos complejos o cirugías, los expertos recomiendan adoptar hábitos más saludables:

  • Realizar pausas activas: Descansar cinco minutos por cada media hora de uso del teléfono.
  • Cambiar de mano: Alternar el dispositivo entre ambas manos para distribuir la carga de trabajo muscular.
  • Utilizar notas de voz: Reducir la digitación prolongada enviando audios o usando el dictado por voz.
  • Elevar la pantalla: Colocar el celular a la altura de los ojos para evitar flexionar demasiado los codos y el cuello.
  • Ejercicios de estiramiento: Extender las muñecas y los dedos de forma suave al finalizar el día.

El dolor es la primera señal de alerta del cuerpo. Los profesionales de la salud insisten en que modificar la postura a tiempo y moderar el uso del smartphone son las mejores herramientas para frenar esta epidemia silenciosa de la era digital.