En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora cada 10 de octubre, el senador provincial Pablo Petrecca impulsa dos proyectos orientados a fortalecer las políticas públicas de prevención, atención y acompañamiento psicológico en la provincia de Buenos Aires. Las iniciativas están destinadas al personal de la Policía bonaerense y a los estudiantes de los establecimientos educativos.
El legislador planteó la necesidad de avanzar hacia un modelo de intervención que no se limite a responder ante situaciones de emergencia, sino que permita detectar tempranamente las dificultades emocionales y psicológicas, garantizar el acceso a profesionales y sostener los tratamientos a lo largo del tiempo.
“La salud mental no puede ser un tema del que nos acordemos solamente cuando ocurre una tragedia o cuando una situación llega al límite. Tenemos que construir herramientas para acompañar antes, para escuchar a tiempo y para que ninguna persona sienta que pedir ayuda puede convertirse en un problema”, expresó Petrecca.
Uno de los proyectos está dirigido a los integrantes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, quienes diariamente afrontan situaciones de violencia, estrés, tensión emocional y experiencias traumáticas que pueden repercutir tanto en su bienestar personal como en su entorno familiar.
La propuesta busca establecer un régimen provincial permanente de prevención, atención y seguimiento de la salud mental del personal policial, con el objetivo de fortalecer las herramientas existentes y garantizar la continuidad de las políticas de acompañamiento, independientemente de los cambios de gestión o de las decisiones administrativas.
Actualmente, la Ley provincial 13.982 reconoce el derecho de los efectivos a recibir asistencia psicológica permanente y gratuita. Sin embargo, la iniciativa de Petrecca apunta a consolidar esas herramientas mediante un marco jurídico que establezca garantías concretas para quienes necesitan atención.
Entre los principales aspectos contemplados se encuentran la confidencialidad, la continuidad de los tratamientos, el seguimiento de las situaciones críticas y la diferenciación entre la atención sanitaria y los procedimientos de evaluación de aptitud psicofísica para el servicio.
En particular, el proyecto busca evitar que solicitar asistencia psicológica o recibir un diagnóstico se convierta automáticamente en un antecedente desfavorable para la carrera policial, sin modificar las evaluaciones de aptitud que correspondan según la normativa vigente.
“Nuestros policías tienen la responsabilidad de cuidar a millones de bonaerenses, pero también necesitan que el Estado los cuide a ellos. No podemos pedirles que enfrenten situaciones de enorme presión todos los días y después dejar que atraviesen solos sus dificultades”, sostuvo el senador.
En ese sentido, remarcó que pedir ayuda no debería ser motivo de estigmatización ni transformarse automáticamente en un obstáculo para el desarrollo profesional de los efectivos.
La segunda iniciativa está enfocada en los establecimientos educativos bonaerenses y en las problemáticas de salud mental que atraviesan niños, niñas y adolescentes.
El proyecto propone fortalecer la presencia y disponibilidad de profesionales de la psicología en las escuelas, con el propósito de mejorar la detección temprana de situaciones de angustia, ansiedad, dificultades de convivencia, violencia y otras problemáticas que pueden afectar el desarrollo y el aprendizaje de los estudiantes.
La propuesta contempla la necesidad de contar con información precisa sobre cuántas instituciones educativas disponen efectivamente de profesionales para acompañar a sus alumnos, qué necesidades permanecen sin cobertura y qué herramientas deben reforzarse para garantizar respuestas adecuadas.
Como parte del trabajo para avanzar en su elaboración, Petrecca mantuvo encuentros con representantes del Colegio de Psicólogos, con el objetivo de incorporar la experiencia y la mirada de los profesionales que intervienen cotidianamente en estas situaciones.
“Cuando hablamos de educación, no podemos mirar solamente los contenidos o los resultados académicos. También tenemos que preguntarnos cómo están nuestros chicos, qué les pasa, quién los escucha y con qué herramientas cuentan las escuelas para acompañarlos”, señaló.
El senador consideró que los estudiantes que atraviesan dificultades emocionales necesitan respuestas profesionales oportunas y que el Estado debe generar las condiciones para que ese acompañamiento esté disponible.
Petrecca sostuvo que ambas iniciativas comparten una misma mirada sobre el rol del Estado: avanzar desde una lógica centrada en la emergencia hacia políticas permanentes de prevención, planificación y seguimiento.
En ese marco, consideró que la salud mental debe ocupar un lugar central en las políticas de seguridad, educación y bienestar social, con herramientas que puedan sostenerse en el tiempo y no dependan exclusivamente de la voluntad de cada administración.
“Preocuparse es reaccionar cuando el problema ya apareció. Ocuparse es anticiparse y generar soluciones para evitar que las situaciones se agraven. Eso es lo que buscamos con estos proyectos: que un policía pueda pedir ayuda sin miedo, que un chico encuentre acompañamiento en su escuela y que el Estado tenga la capacidad de actuar antes de que sea demasiado tarde”, afirmó.
Finalmente, el presidente del bloque de senadores del PRO en la provincia de Buenos Aires remarcó la importancia de articular acciones con los profesionales y garantizar la continuidad institucional de las políticas de salud mental.
“La salud mental no puede depender de una fecha en el calendario ni de la voluntad de una gestión. Necesitamos políticas públicas que permanezcan, profesionales que puedan intervenir y un Estado que esté presente cuando las personas más lo necesitan. Porque cuidar a quienes nos cuidan y acompañar a nuestros chicos también es construir una provincia mejor”, concluyó.