15/10/2026 - Edición Nº693

Deportes

Liga Profesional

Sarmiento se plantó y le hizo frente a las estrellas

17:35 | El Verde desplegó un gran planteo táctico, se puso en ventaja y le jugó de igual a igual a un River plagado de figuras. Aunque Montiel selló el empate, el equipo de Sava volvió a demostrar su fortaleza en Junín y se quedó con un puntazo.



Sarmiento no necesitó nombres rutilantes ni billeteras millonarias para jugarle de igual a igual a River Plate. Necesitó orden, compromiso, inteligencia y un grupo de futbolistas dispuestos a dejar hasta la última gota de sudor. Y vaya si lo hizo.

Durante la primera mitad y buena parte del complemento, el equipo de Facundo Sava ejecutó un plan casi a la perfección. Cerró los caminos, mordió en cada sector de la cancha y les hizo sentir el rigor a los futbolistas del Millonario. Hasta Acuña y Montiel, dos laterales acostumbrados a pasar al ataque, encontraron dificultades para soltarse ante un Verde que no regaló espacios ni concedió ventajas.

Pero Sarmiento no se conformó con resistir. También se animó a jugar y a lastimar. Lucas Suárez hizo temblar el palo con un remate y, en el rebote, Manuel García tuvo el gol, aunque su disparo se fue desviado. Fue un aviso de que el local estaba dispuesto a dar pelea y no pensaba ser un simple partenaire de una noche con estrellas internacionales.

El grito de Contrera llegó para premiar ese esfuerzo y encender la ilusión en el Eva Perón. El Verde estaba arriba y hacía méritos para sostener la ventaja. River tenía la pelota, los apellidos y la jerarquía, pero enfrente se encontraba con un equipo convencido de lo que debía hacer y dispuesto a llevar el partido al terreno que más le convenía.

Ni siquiera el descanso modificó demasiado el panorama. En el arranque del segundo tiempo, Salle tuvo una oportunidad clarísima, prácticamente en el área chica, pero no consiguió resolverla. Esa pelota pudo haber cambiado la historia y darle a Sarmiento una ventaja todavía más difícil de remontar.

Después, la calidad del Millonario empezó a pesar. El desgaste hizo lo suyo, las piernas ya no respondían de la misma manera y Sava debió mover el banco para sostener la intensidad. Hasta que Montiel encontró el empate y obligó al Verde a resistir desde otro lugar: ya no se trataba de seguir sorprendiendo, sino de defender con uñas y dientes un punto que también había que saber jugar.

Y Sarmiento lo hizo. En el tramo final se arremangó, aguantó los embates y defendió el resultado con la misma convicción con la que había construido su ventaja. No hubo espacio para lujos ni tiempo para especular: había que meter, correr, cerrar y despejar. Todo eso hizo el equipo juninense para quedarse con un empate que vale mucho más que un número en la tabla.

Porque enfrente estaba River, con sus figuras mundiales y su jerarquía individual. Pero durante largos pasajes, en el Eva Perón mandó la idea de Sarmiento. Un equipo que entendió que para competir no siempre hace falta tener más nombres, sino saber qué hacer con los propios.

El 1 a 1 dejó la sensación de que el Verde pudo llevarse algo más, aunque también confirmó que su fortaleza como local sigue intacta. Sarmiento continúa en los puestos de arriba de la Zona B y volvió a demostrar que en el "Cemento" nadie se lleva nada sin antes dejar el alma.

Esta vez no hubo victoria, pero sí una actuación para valorar. Porque Sarmiento se plantó, incomodó a las estrellas, estuvo cerca de dar el golpe y terminó abrazado a un puntazo de esos que fortalecen la confianza y alimentan la ilusión.