Sarmiento recibió un duro revés de cara al tramo decisivo de la temporada. Tras los incidentes protagonizados por hinchas de River en el ingreso al estadio Eva Perón y los enfrentamientos con la Policía, la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (Aprevide) resolvió que el Verde deberá disputar sus próximos dos compromisos como local a puertas cerradas. De esta manera, sus hinchas y socios no podrán acompañar al equipo en dos encuentros determinantes para sus aspiraciones.
Tanto desde la institución juninense como desde el propio organismo bonaerense le confirmaron en exclusiva a Sarmiento en Datos la decisión. Frente a este escenario, la dirigencia ya trabaja en la presentación de un recurso de amparo con el objetivo de que, al menos, los socios puedan ingresar al Eva Perón y acompañar al equipo en este momento clave del campeonato.

Según el argumento esgrimido por Aprevide, la medida responde a la venta de casi mil entradas por encima de la cantidad permitida. Sin embargo, la sanción abre interrogantes sobre las responsabilidades por los hechos ocurridos y, especialmente, por el operativo de seguridad desplegado durante la visita de River a Junín.
La actuación de la Policía bonaerense quedó bajo cuestionamiento por el desplazamiento de los simpatizantes visitantes por distintos sectores de la ciudad y por los incumplimientos de las normas de seguridad denunciados durante la previa. En ese contexto, la decisión de castigar a Sarmiento con dos partidos sin público genera malestar y alimenta las críticas hacia los criterios utilizados por las autoridades para determinar las sanciones.

También queda planteado otro interrogante: ¿la medida está vinculada con las diferencias que habrían existido en torno a la cantidad de efectivos policiales solicitados para el encuentro? Desde distintos sectores se cuestionó la cifra de 450 agentes, aunque no hay elementos suficientes para afirmar que ese desacuerdo haya sido el motivo de la resolución. La sanción, de todos modos, vuelve a poner en debate el vínculo entre los clubes, los organismos de seguridad y las fuerzas policiales.
Los partidos afectados no son encuentros más en el calendario. Sarmiento deberá recibir a Barracas Central y Rosario Central, dos rivales directos en la pelea por ingresar a los playoffs. La ausencia de su gente representa un golpe deportivo y anímico para un equipo que necesita hacerse fuerte en Junín en la recta final del torneo.

A la polémica se suma el antecedente reciente de Platense, que tras protagonizar hechos de violencia dentro de su estadio recibió una sanción de un partido sin público y volvió a contar con sus hinchas en el clásico frente a Argentinos Juniors. La comparación instala una pregunta inevitable sobre la proporcionalidad de las medidas disciplinarias y los criterios que se aplican en cada caso.
Mientras la dirigencia de Sarmiento busca una alternativa judicial para evitar que la sanción alcance a sus socios, el Verde se enfrenta a un escenario complejo: jugar dos compromisos decisivos sin el acompañamiento de su gente. Una medida que castiga al club y a sus hinchas, y que deja abierto el debate sobre las responsabilidades por lo sucedido durante la visita de River a Junín.