18/10/2026 - Edición Nº696

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Sociedad

La generación del día 20: el 72% de los menores de 40 años se queda sin ingresos antes de fin de mes y el 60,9% se endeudó

09:37 | Un informe de Zentrix Consultora reveló que dos de cada tres argentinos agotan sus ingresos antes del día 20. Entre los menores de 40 años, apenas el 3% consigue ahorrar y seis de cada diez recurrieron a la deuda en los últimos seis meses. Los gastos básicos concentran gran parte del endeudamiento y el 67% de la población considera que el Estado debería intervenir ante la morosidad.



El dinero dura cada vez menos en los hogares argentinos. Según la medición de septiembre del Monitor de Opinión Pública (MOP), elaborado por Zentrix Consultora, dos de cada tres personas se quedan sin ingresos a más tardar el día 20 de cada mes. La situación afecta especialmente a los menores de 40 años, donde el indicador alcanza el 72%, y a los sectores de menores recursos, con un 83,3%.

El relevamiento también expone una creciente dependencia del crédito para afrontar los gastos cotidianos. El 56,2% de los encuestados se endeudó durante los últimos seis meses, mientras que el 81,8% considera que sus ingresos no le ganan a la inflación.

En este escenario, el ahorro se convierte en una posibilidad cada vez más lejana para amplios sectores de la población. Apenas el 34% logra llegar a fin de mes con sus ingresos y solo el 9,8% consigue guardar dinero.

Endeudarse para comer, pagar servicios y llegar a fin de mes

Los datos del informe muestran que el endeudamiento responde, en buena medida, a la necesidad de cubrir gastos esenciales. Entre quienes tomaron deuda durante los últimos seis meses, el 55,1% lo hizo para afrontar gastos básicos, como alimentos y salud, mientras que el 21,3% recurrió al crédito para pagar tarifas y servicios.

En contraste, solo el 11,8% se endeudó para comprar bienes durables.

La diferencia evidencia que, para una parte importante de los hogares, el crédito dejó de funcionar exclusivamente como una herramienta para financiar compras y pasó a utilizarse para cubrir la diferencia entre los ingresos y los gastos indispensables.

Esta dinámica genera un círculo difícil de romper: las familias recurren a préstamos para terminar el mes y deben destinar parte de sus ingresos futuros a pagar esas obligaciones, lo que reduce el dinero disponible para afrontar los gastos siguientes.

La brecha entre la clase baja y la clase alta

El informe de Zentrix también muestra diferencias significativas según el nivel socioeconómico.

En la clase baja, el 59,6% de las personas se queda sin ingresos antes del día 15 y el 83,3% no logra superar el día 20. Además, apenas el 0,9% consigue ahorrar y el 68,1% se endeudó durante los últimos seis meses.

Entre quienes tomaron deuda en este segmento, el 65,5% lo hizo para cubrir gastos básicos.

La situación contrasta con la de la clase alta, donde el 20% se queda sin ingresos antes de finalizar el mes y el 61,9% logra ahorrar. En este grupo, el 36,5% se endeudó durante el período analizado, pero el 63,4% de quienes lo hicieron destinó el dinero a la compra de bienes durables.

De esta manera, el endeudamiento presenta características diferentes según los ingresos del hogar: mientras que en los sectores de menores recursos predomina la necesidad de cubrir gastos esenciales, en los de mayores ingresos tiene más peso la financiación del consumo.

La clase media también recurre al crédito para pagar las tarifas

La clase media aparece en una situación intermedia, aunque con señales de presión sobre sus presupuestos.

Según el relevamiento, el 51,4% de las personas de este segmento se queda sin ingresos antes de fin de mes y el 47,1% tomó deuda durante los últimos seis meses.

Entre quienes se endeudaron, el 45,6% utilizó el dinero para cubrir gastos básicos. Sin embargo, el dato que sobresale es que el 29% recurrió al crédito para pagar tarifas y servicios, la proporción más elevada entre los tres estratos sociales.

La cifra contrasta con el 18,2% registrado en la clase baja y el 4,7% de la clase alta.

El resultado muestra el peso que las facturas de los servicios tienen en el presupuesto de los hogares de ingresos medios, que también deben recurrir al financiamiento para sostener sus gastos mensuales.

Los menores de 40 años, entre los más expuestos

La situación de los jóvenes y adultos menores de 40 años constituye uno de los principales focos de preocupación del informe.

En este grupo, el 72% se queda sin ingresos a más tardar el día 20, apenas el 3% logra ahorrar y el 60,9% se endeudó durante los últimos seis meses.

Además, el 69,1% evalúa negativamente la situación económica del país.

La combinación de ingresos que se agotan antes de terminar el mes, escasa capacidad de ahorro y mayor dependencia del crédito deja a este segmento con poco margen para afrontar gastos imprevistos.

Cuando el dinero no alcanza para cubrir las necesidades cotidianas, la deuda aparece como una alternativa inmediata. Sin embargo, las cuotas posteriores pueden comprometer todavía más los ingresos disponibles y dificultar el cumplimiento de nuevas obligaciones.

El 67% considera que el Estado debería intervenir ante la morosidad

El crecimiento del endeudamiento también abre un debate sobre cómo abordar las dificultades de pago de los hogares.

De acuerdo con el MOP, el 67% de los encuestados considera que el Estado debería intervenir de alguna manera ante la morosidad.

Dentro de ese grupo de opiniones, el 36,1% sostiene que el endeudamiento es un problema que involucra a toda la sociedad y que el Estado debería hacerse cargo. Otro 30,9% considera que, aunque se trata de una cuestión entre privados, debería existir intervención estatal.

En cambio, el 29,1% opina que el Estado no debería involucrarse.

Entre quienes respaldan algún tipo de intervención, la alternativa más elegida es la regulación del otorgamiento y de las condiciones de los créditos, con el 61,3%. En segundo lugar aparece la refinanciación de las deudas a través del Banco Central, con el 23,6%, mientras que solo el 7,5% se inclina por la condonación de las obligaciones por ley.

Los resultados muestran una preferencia por medidas vinculadas con las reglas del financiamiento antes que por la eliminación de las deudas. La discusión pasa, así, por las condiciones de acceso al crédito, la transparencia de las tasas y la posibilidad de establecer cuotas acordes con la capacidad de pago de las familias.

Salarios que no le ganan a la inflación y una mirada crítica sobre la economía

La percepción sobre los ingresos acompaña el deterioro que refleja el endeudamiento. El 81,8% de los encuestados considera que su salario no le gana a la inflación.

La tendencia se mantiene desde marzo, cuando la proporción que expresaba esa opinión ya superaba el 81%, y alcanzó el 87,4% en julio.

El dato sugiere que la preocupación por el poder adquisitivo no se limita a un episodio puntual, sino que se mantiene entre las principales percepciones económicas de la población.

A su vez, el relevamiento muestra que los argentinos evalúan de manera más negativa la situación económica del país que su propia realidad personal.

Mientras que el 39,3% califica negativamente su situación económica individual, el 61,5% tiene una evaluación desfavorable de la economía nacional.

La diferencia también aparece al observar los estratos sociales: la evaluación negativa de la situación del país alcanza al 70,7% en la clase baja, al 56,5% en la clase media y al 42,9% en la clase alta.

Una deuda que amenaza con convertirse en un problema estructural

Los resultados de septiembre exponen una dificultad que va más allá del nivel de los ingresos: el dinero no solo resulta insuficiente para una parte de los hogares, sino que también se agota antes de terminar el mes.

La combinación de salarios que no logran acompañar la inflación, escasa capacidad de ahorro y endeudamiento para cubrir necesidades básicas puede profundizar las dificultades para cumplir con las obligaciones financieras.

Cuando el crédito se utiliza para financiar alimentos, salud, tarifas y servicios, el pago de las cuotas compite con los gastos indispensables del mes siguiente. Si los ingresos vuelven a resultar insuficientes, la necesidad de recurrir a nuevos préstamos puede repetirse.

En ese contexto, los menores de 40 años y los sectores de menores recursos aparecen entre los grupos más expuestos, por la combinación de una mayor dependencia del crédito y una capacidad de ahorro prácticamente inexistente.

El informe también muestra que una mayoría de la población respalda alguna forma de intervención estatal frente a la morosidad, con una preferencia por regular las condiciones de los créditos.

La cuestión central, de acuerdo con los datos relevados, es cómo evitar que el financiamiento destinado a cubrir necesidades inmediatas termine convirtiéndose en una carga que comprometa todavía más los ingresos futuros.

Cómo se realizó el estudio

Los datos corresponden a la medición de septiembre de 2026 del Monitor de Opinión Pública (MOP), desarrollado por Zentrix Consultora para relevar las percepciones políticas y económicas de la población residente en Argentina.

El estudio incluyó 1.438 casos válidos, con cobertura nacional, y se realizó entre el 22 y el 30 de septiembre de 2026.

La muestra fue ponderada por región, edad, sexo y voto declarado en el balotaje presidencial de noviembre de 2023 y en las elecciones legislativas de octubre de 2025, de acuerdo con el último padrón electoral.

La recolección de datos se efectuó mediante un cuestionario autoadministrado en línea, con difusión controlada y posterior depuración de registros inválidos.

Según la consultora, el margen de error teórico es de ±2,6%, con un nivel de confianza del 95%. Los resultados no deben extrapolarse a niveles subnacionales sin las debidas precauciones metodológicas.