Sarmiento sufrió una derrota por 2 a 0 frente a Gimnasia y Esgrima La Plata, en el estadio Juan Carmelo Zerillo, por la fecha 14 de la Liga Profesional. El equipo de Junín no pudo prolongar las buenas sensaciones que había dejado en sus presentaciones anteriores y se volvió con las manos vacías de una cancha siempre exigente.
El "Lobo" abrió el marcador a los 13 minutos del primer tiempo, a través de Ignacio Fernández, quien aprovechó un error en la salida de Mauricio Martínez para poner el 1 a 0. En el complemento, Franco Torres, a los 29 minutos, estableció el 2 a 0 definitivo con un remate desde afuera del área. El encuentro fue arbitrado por Sebastián Martínez.
Uno de los aspectos que dejó el encuentro fue el cambio en el planteo táctico. Después de utilizar una línea de cinco defensores en los dos partidos anteriores, el entrenador apostó por un 4-4-2 y propuso un desarrollo más abierto, de ida y vuelta. Sin embargo, esa decisión terminó exponiendo al equipo, que perdió parte del orden y del equilibrio que había conseguido sostener en las últimas fechas.
El Verde no estuvo desprovisto de oportunidades y también encontró espacios para lastimar a su rival. Gimnasia, por su parte, generó sus propias situaciones en un partido que tuvo pasajes de ida y vuelta. No obstante, la diferencia estuvo en la eficacia y, especialmente, en los errores que el elenco de nuestra cudad cometió en su propia área.
En ese sentido, el segundo gol dejó una imagen preocupante. Ningún jugador logró intervenir para impedir la definición, mientras la acción avanzaba hacia el arco defendido por el conjunto juninense. Una desatención que terminó de complicar las posibilidades de reacción del equipo.
El rendimiento individual también dejó interrogantes. La dupla del mediocampo consiguió imponer su presencia en la recuperación ni cortar los avances del rival, mientras que Elián Giménez apareció como una alternativa sobre el final que podría haber tenido su oportunidad desde el arranque. Por otro lado, las modificaciones no alcanzaron para cambiar el desarrollo del encuentro.
La derrota por dos goles de diferencia dejó un sabor amargo, sobre todo porque Sarmiento tuvo momentos en los que logró generar peligro y mantenerse en partido. Sin embargo, la intención de jugar de igual a igual no estuvo acompañada por la solidez necesaria para sostener ese planteo durante los 90 minutos.
Ahora, el conjunto de Junín deberá dar vuelta la página y enfocarse en su próximo compromiso frente a Rosario Central. Será una nueva prueba para corregir los desacoples defensivos, recuperar el funcionamiento colectivo y volver a encontrar la regularidad que había mostrado en sus presentaciones anteriores.