27/10/2026 - Edición Nº705

Junín

naturaleza

Un despertador inesperado en primavera: el zorzal colorado, el cantor que anuncia el amanecer en Junín y la Región

11:13 | Con su canto melodioso, esta ave forma parte del paisaje sonoro de Junín y las localidades de la zona. Durante la primavera, suele escucharse desde las primeras horas del día, mientras busca pareja, defiende su territorio y se prepara para la reproducción.



Quienes viven en Junín y la Región seguramente reconocen ese canto intenso y armonioso que, en ocasiones, se escucha antes de que salga el sol. En los patios, los jardines, las plazas y los espacios verdes, el zorzal colorado es uno de esos habitantes de la naturaleza que, sin llamar demasiado la atención por su tamaño, se hace notar por su voz.

Esta especie, cuyo nombre científico es Turdus rufiventris, se encuentra en buena parte de la Argentina y está adaptada a diferentes ambientes. Es frecuente observarla en jardines urbanos, parques y zonas rurales, donde encuentra alimento y lugares apropiados para construir su nido.

Con la llegada de la primavera, su presencia y su canto adquieren un protagonismo especial. Los días más largos y las temperaturas más agradables acompañan una etapa importante de su ciclo reproductivo, durante la cual los machos suelen cantar con intensidad para atraer a una pareja y marcar su territorio.

¿Por qué canta antes del amanecer?

El canto del zorzal puede convertirse en uno de los primeros sonidos de la mañana. Su repertorio, compuesto por notas melodiosas y repetitivas, suele escucharse cuando todavía hay poca luz.

Aunque para quienes intentan dormir unos minutos más puede resultar un despertador inesperado, este comportamiento cumple una función fundamental para el ave.

Durante la época reproductiva, el canto permite comunicar su presencia a otros ejemplares y contribuir a la defensa del territorio donde buscará reproducirse y criar a sus pichones.

Por eso, escuchar un zorzal al amanecer no es solamente una característica habitual de la primavera: también es una oportunidad para reconocer los ritmos naturales que conviven con la vida cotidiana de las ciudades.

Cómo reconocer al zorzal colorado

El zorzal colorado mide aproximadamente 23 centímetros. Su aspecto se distingue por el vientre y el abdomen de tonalidad anaranjada o rojiza, el dorso pardo grisáceo y una zona amarillenta alrededor de los ojos. La garganta es blanquecina y presenta pequeñas líneas oscuras.

Los machos tienen el pico de color amarillo oliváceo, una característica que puede ayudar a identificarlos cuando se los observa de cerca.

A diferencia de otras aves que permanecen principalmente entre las ramas, el zorzal suele desplazarse por el suelo mediante pequeños saltos y carreras. Es habitual verlo removiendo hojas en busca de lombrices e insectos, aunque también incorpora frutos a su alimentación.

Su comportamiento relativamente confiado facilita que pueda observarse en espacios verdes urbanos, siempre que se mantenga una distancia prudente y se evite molestarlo.

Jardines, plazas y espacios rurales: un vecino de la Región

En Junín, donde los espacios verdes, los árboles y los jardines forman parte del paisaje urbano, prestar atención a las aves permite descubrir una dimensión de la naturaleza que muchas veces pasa inadvertida.

El zorzal colorado es una de esas especies que pueden acompañar tanto una mañana en el patio de una casa como una caminata por una plaza o un paseo por sectores arbolados. Su adaptación a los ambientes urbanos también permite acercar la observación de aves a quienes no necesitan trasladarse a una reserva natural para comenzar a conocer la fauna local.

En los ambientes rurales de la Región, por su parte, los árboles y arbustos ofrecen lugares de refugio y posibles sitios de nidificación.

Su nido tiene forma de taza y se construye con materiales como raíces, barro y fibras vegetales. Allí, la hembra deposita habitualmente tres huevos de tonalidad verdosa, con manchas castañas y grises.

Un pequeño cantor que merece nuestra atención

El zorzal colorado es mucho más que el ave cuyo canto interrumpe el silencio de la madrugada. Su presencia recuerda que la biodiversidad también está en los espacios cotidianos y que observarla puede ser una manera sencilla de conectarse con el entorno.

Para reconocerlo, alcanza con prestar atención a su canto, observar los movimientos entre las hojas y descubrir su particular forma de buscar alimento en el suelo.

En primavera, cuando la naturaleza vuelve a desplegar sus colores y sonidos, el zorzal se convierte en uno de los protagonistas del amanecer en Junín y la Región. Un vecino alado que, desde las primeras horas del día, pone música a los jardines y anuncia que una nueva jornada está comenzando.

Un dato curioso: el nombre artístico de Carlos Gardel, conocido como el “Zorzal Criollo”, hace referencia precisamente a esta ave cantora, cuya voz quedó asociada también a una de las figuras más emblemáticas del tango.

Temas de esta nota:

CANTOAVESZORZALZORZAL COLORADO