La intendente de General Arenales, Erica Revilla, participó en el Senado de la Nación de una jornada dedicada a la prevención del suicidio juvenil, una problemática que genera creciente preocupación en las familias y las comunidades. El encuentro fue organizado por iniciativa del senador nacional Maximiliano Abad y contó con la participación de especialistas de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
La actividad se desarrolló en el Salón Azul del Senado y tuvo como objetivo generar un espacio de intercambio y reflexión sobre las estrategias necesarias para fortalecer la prevención, promover la detección temprana de señales de alerta y garantizar el acompañamiento adecuado de los adolescentes.
La jornada estuvo encabezada por el senador Maximiliano Abad y contó con la participación del decano de la Facultad de Psicología de la UBA, Jorge A. Biglieri, junto con los docentes e investigadores Martín Etchevers y Cristian Garay.
Durante el encuentro, los especialistas compartieron información, estadísticas y herramientas destinadas a fortalecer las estrategias de prevención y mejorar la capacidad de respuesta de las instituciones ante situaciones de riesgo.
Uno de los principales ejes abordados fue el papel fundamental de las escuelas y la capacitación docente para identificar posibles señales de alerta y brindar acompañamiento oportuno. También se destacó la necesidad de profundizar el trabajo conjunto entre los sistemas educativo y sanitario, los municipios, los clubes y las familias.
Otro de los temas centrales fue la implementación de la Ley Nacional de Prevención del Suicidio N.º 27.130, con especial énfasis en la necesidad de fortalecer los recursos disponibles, los equipos profesionales y los protocolos de actuación para que las políticas preventivas puedan llegar a cada comunidad.
En este contexto, la participación de Erica Revilla permitió sumar la perspectiva de los gobiernos locales a un espacio de intercambio sobre una problemática que requiere compromiso y coordinación entre los distintos niveles del Estado y las instituciones de la sociedad.
La prevención del suicidio juvenil demanda una mirada integral, con especial atención a la salud mental, la escucha activa y el acompañamiento de quienes atraviesan situaciones de sufrimiento.
La detección temprana, la escucha y el trabajo articulado son herramientas fundamentales para cuidar la salud mental de los jóvenes y construir comunidades más preparadas para acompañarlos.