Entre la noche del jueves y la mañana del viernes, Junín vivió una de las tormentas más intensas del año: en la región noroeste bonaerense se registraron hasta 140 milímetros de lluvia, acompañados por fuertes ráfagas de viento que provocaron anegamientos, caída de árboles y diversos inconvenientes en distintos sectores.
En lo que va de 2025, el acumulado es de unos 1400 milímetros, cuando la media anual es de 1000 mm.
Frente a esta situación, el intendente Pablo Petrecca activó el protocolo de emergencias, lo que puso en marcha un operativo conjunto encabezado por Defensa Civil y con la participación de todas las áreas municipales, las fuerzas de seguridad, bomberos y empresas de servicios públicos y privados.
“El objetivo es dar respuesta rápida a los vecinos afectados y garantizar la seguridad en la vía pública”, señalaron desde el Municipio.
Desde la Secretaría de Desarrollo Humano informaron que tres familias sufrieron daños en sus viviendas producto de la tormenta. Una de ellas debió ser evacuada y fue alojada en el Complejo Piooner. El área continúa trabajando para asistirlas y avanzar con las tareas de reparación en los hogares afectados.
En paralelo, cuadrillas de Espacios Públicos llevan adelante el retiro de ramas y árboles caídos, mientras que el equipo de Alumbrado Público, junto con personal de la empresa EDEN, realiza un relevamiento por toda la ciudad para retirar postes dañados y prevenir riesgos eléctricos.
Las tareas se mantendrán durante toda la jornada, con el objetivo de restablecer la normalidad en los barrios más afectados y asistir a quienes sufrieron las consecuencias del temporal.