La Asociación del Fútbol Argentino confirmó que Darío Herrera será el encargado de impartir justicia en el próximo Superclásico entre Boca y River , en una designación que pone fin a las versiones y candidatos que circularon en los últimos días.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, el neuquino se impuso en la consideración final por sobre otros nombres que estaban en análisis dentro del ámbito arbitral, en una lista que incluía a varios jueces con experiencia en partidos de alto voltaje.
Herrera, árbitro internacional desde hace varios años, cuenta con trayectoria en encuentros decisivos tanto a nivel local como internacional, incluyendo finales y competencias de Conmebol. Además, ya dirigió Superclásicos en el pasado, lo que pesó a su favor al momento de la elección.
La designación no pasó desapercibida, ya que el nombre del juez generaba expectativa en la previa por tratarse del partido más importante del calendario local. Con esta confirmación, el foco ahora pasará al armado de los equipos y a la logística de un encuentro que promete máxima tensión dentro y fuera de la cancha.
Herrera dirigió seis Superclásicos con antecedentes marcados por la paridad, la polémica y una leve tendencia favorable a Boca.
El primer partido que dirigió fue el 0-0 de 2015 por Copa Libertadores en La Bombonera, suspendido por el episodio del gas pimienta.
Ese mismo año arbitró el triunfo xeneize por 1-0 como visitante con gol de Nicolás Lodeiro pero en 2016 volvió a dirigir otro empate sin goles.
En 2022 estuvo presente en dos victorias de Boca, tanto por Copa de la Liga como por Liga Profesional.
El último antecedente que tuvo fue en 2023, en el triunfo 1-0 de River con gol de Miguel Borja, un encuentro que terminó en escándalo con siete expulsados tras una gresca.