Más de un centenar de intendentes de distintas provincias argentinas protagonizaron un reclamo conjunto ante el Gobierno nacional, exigiendo una baja en el precio de los combustibles y la reactivación de la obra pública, en medio de un contexto económico que —según advirtieron— golpea con fuerza a las economías locales.
La presentación se realizó ante el Ministerio de Economía y contó con el acompañamiento de jefes comunales de al menos 14 provincias, quienes además entregaron un petitorio formal dirigido a la administración del presidente Javier Milei.
De la Cuarta Sección bonaerense participaron los intendentes Ignacio Pugnaloni, Carlos Ferraris, Sergio Barenghi, Jorge Gaute, Gilberto Alegre, y Juanci Martínez.
Uno de los principales voceros del reclamo fue el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, quien planteó la necesidad de retrotraer el precio de la nafta a valores anteriores y cuestionó el fuerte incremento registrado desde el cambio de gobierno. En ese marco, sintetizó el planteo con una consigna directa: “Milei, bajá la nafta y hacé las obras”.
Según detalló, los combustibles acumulan subas superiores al 500%, con impacto directo en el transporte, la producción y el costo de vida. “La nafta aumentó 542,7% desde que asumió este gobierno, lo que impacta en el transporte, la logística, la producción, los alimentos, y vuelve a golpear el bolsillo de la gente”, sostuvo.
Además, remarcó que en lo que va de 2026 el precio de los combustibles ya subió un 24%, “más del doble de la inflación y cuatro veces más que el salario”, lo que —advirtió— profundiza la pérdida de poder adquisitivo.
En ese sentido, los intendentes remarcaron que el encarecimiento del combustible repercute en toda la cadena económica: desde la logística hasta los alimentos, afectando especialmente a los sectores más vulnerables.
Katopodis también cuestionó la falta de medidas del Gobierno nacional para amortiguar el impacto de la suba: “45 países ya tomaron medidas para amortiguar el impacto de esta guerra, pero en la Argentina no hubo ninguna”.
Otro de los ejes centrales del planteo fue la paralización de la obra pública. Los dirigentes señalaron que el Gobierno nacional recaudó billonarios recursos a través de impuestos vinculados a los combustibles que, por ley, deberían destinarse a infraestructura vial, pero que —según denunciaron— no se están ejecutando.
“El estado de las rutas nacionales es escandaloso. Este gobierno se quedó con 6,1 billones de pesos del impuesto a los combustibles y del ex impuesto PAIS, que debía invertirse en el arreglo de rutas y caminos. Te cobran y se quedan con la plata”, cuestionó el ministro bonaerense.
De acuerdo con la normativa vigente, una parte de esos fondos debe asignarse al mantenimiento de rutas y al sistema vial integrado, algo que los jefes comunales consideran incumplido. En ese marco, calificaron la situación como un “grave deterioro” de la infraestructura, con rutas en estado crítico en distintos puntos del país.
La convocatoria tuvo carácter federal y reunió a intendentes de provincias como Buenos Aires, Chaco, Mendoza, Santa Fe y Tierra del Fuego, entre otras. Además, varios jefes comunales que no pudieron asistir manifestaron su adhesión al reclamo.
Durante la jornada también se sumaron críticas al recorte de fondos nacionales y a la falta de políticas para amortiguar el impacto de la suba de combustibles, en un contexto donde —según señalaron— otros países adoptaron medidas para contener los precios.
En ese marco, Katopodis también cargó contra el rumbo económico del Gobierno nacional: “Milei trabaja para los ricos, todos los días hace un negocio nuevo con los sectores de poder de la Argentina. Es hora de que el presidente se ocupe de los argentinos y argentinas”.
El planteo conjunto se da en medio de tensiones crecientes entre gobiernos locales y la administración nacional, especialmente por la paralización de obras y la reducción de transferencias, factores que, según los intendentes, condicionan el funcionamiento de los municipios y la prestación de servicios básicos.