Sarmiento de Junín se volvió con las manos vacías de su visita a Rosario Central, pero más allá del resultado, lo que quedó fue una fuerte polémica por el arbitraje de Andrés Merlos. El equipo juninense cayó en el cierre de un partido que se extendió hasta los 102 minutos y que terminó de desatar la bronca de jugadores y cuerpo técnico.
El foco de las críticas estuvo puesto en el tiempo de adición. El juez principal otorgó 12 minutos extra y fue en ese tramo final donde el conjunto local encontró el gol de la victoria, generando un profundo malestar en la delegación visitante.
Uno de los que alzó la voz fue Pablo Magnin, quien no ocultó su enojo al término del encuentro. “Estas cosas dan ganas de dejar el fútbol. Ya nos pasó lo mismo con este árbitro: primero ante Barracas y ahora contra los amigos del poder”, disparó el delantero, visiblemente caliente por lo ocurrido.
Las declaraciones de Magnin reavivan una sensación que en Sarmiento ya venía instalada: la de sentirse perjudicado en fallos arbitrales puntuales. El antecedente mencionado por el propio jugador, en un cruce anterior frente a Barracas, suma argumentos a un reclamo que puertas adentro del club consideran reiterado.
Asimismo, el mismísimo Andrés Merlos fue quien en la temporada pasada no le ajudicó un claro pernal a Sarmiento ante Rosario Central, en el partido que fue suspendido por lluvia y luego reanudado semanas después, donde el colegiado cobró un dudoso penal sobre Di María que lo cambió por gol sobre el final.
Más allá de la polémica, el equipo dirigido por Facundo Sava deberá dar vuelta la página rápidamente. La lucha por mantenerse competitivo en la tabla sigue siendo exigente y este tipo de golpes, tanto desde lo futbolístico como desde lo anímico, obligan a una rápida recuperación.
En un cierre caliente y con declaraciones que no pasaron desapercibidas, Sarmiento se fue de Rosario con algo más que una derrota: la sensación de haber sido, una vez más, perjudicado.
Foto: Prensa C.A.S.