El primer objetivo es claro y no admite matices: sumar como sea frente a Belgrano de Córdoba. En la lucha por la permanencia, cada punto vale oro y el “Verde” lo sabe. Más allá de cualquier ilusión extra, evitar complicaciones con el descenso sigue siendo la prioridad absoluta.
Tal es así que, en la última fecha, y en caso de que se den ciertos resultados, Sarmiento podría quedar envuelto en una verdadera encrucijada. Mientras el equipo deberá mirar de reojo la tabla de promedios con chances matemáticas de meterse en los playoffs, también.
El cruce entre Barracas Central y Banfield aparece como un partido incómodo para el “Verde”. Es que el conjunto juninense se encuentra a apenas dos puntos del “Taladro” en la lucha por la permanencia, por lo que superarlo en esa tabla es un objetivo tan importante como cualquier ilusión deportiva..
Sin embargo, el fútbol al mismo tiempo le dejó una puerta abierta. Y en este caso, esa puerta se llama clasificación. Sarmiento llegará a la última jornada con chances matemáticas de ingresar entre los ocho mejores, algo que parecía lejano hace algunas fechas pero que volvió a tomar forma tras el último triunfo.
Así, el equipo deberá transitar una situación particular: mirar dos tablas al mismo tiempo y entender que lo que sirve para una, puede perjudicar a la otra. Una dualidad que refleja a la perfección el presente del equipo, obligado a sumar pensando en la permanencia, pero sin dejar de lado una clasificación que, aunque difícil, todavía es posible.
Ese equilibrio entre la urgencia y la ilusión marca el pulso del momento. Y en ese cruce de caminos, Sarmiento intentará hacer lo más difícil: resolver primero lo indispensable y después, si se alinean los números, permitirse soñar.
Claro que el escenario no es sencillo. El equipo juninense no depende de sí mismo y necesitará una combinación de resultados para lograr el objetivo. Aun así, la premisa es una sola: ganar y después mirar el resto.