En el marco de la jornada “Cumplan la ley”, la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA) llevó adelante una actividad de reclamo en exigencia al Gobierno nacional por la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por amplia mayoría en el Congreso. La iniciativa se realizó en coincidencia con la Cuarta Marcha Federal Universitaria convocada por las instituciones nucleadas en el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN).
La principal oradora fue la vicerrectora de la UNNOBA, Florencia Castro, quien expresó con dureza la situación que atraviesa el sistema universitario: “Estamos reclamando algo tan absurdo como que se cumpla una ley. Para la UNNOBA es algo inédito tener que estar acá sentados en la calle, pero no nos queda otra opción que salir a reclamar y hacerlo acompañados por la comunidad de la región que sigue viendo en nuestra institución una herramienta de transformación social muy importante”.
La actividad tuvo su epicentro en la ciudad de Junín, en la intersección de Jorge Newbery y Roque Sáenz Peña, frente a la Plaza de los Ferrocarriles y la Escuela de Ciencias Económicas y Jurídicas. El encuentro contó con la participación de estudiantes, docentes, no docentes, investigadores y vecinos de la comunidad.
En paralelo, en la ciudad de Pergamino, el edificio de Monteagudo 2772 fue escenario de otra acción de visibilización impulsada por la comunidad universitaria, con acompañamiento de instituciones y organizaciones locales.
Durante su intervención, Castro advirtió que ya se cumplen “222 días del incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario” y repasó el recorrido judicial del conflicto, señalando que el Congreso aprobó la norma, el Poder Ejecutivo la vetó y luego el Senado la ratificó. “Las universidades acudimos a la Justicia y los fallos nos dieron la razón en primera y segunda instancia”, indicó, y cuestionó la presentación de un recurso extraordinario ante la Corte Suprema como “una maniobra dilatoria”.
En el plano salarial, la vicerrectora fue contundente al describir la pérdida del poder adquisitivo del sector docente y no docente desde el cambio de gobierno. “Un docente que recién empieza y gana 200 mil pesos debería pasar a ganar 300 mil. Estamos pidiendo simplemente que estén por encima de la línea de la pobreza”, sostuvo.
Castro también defendió el rol social de la universidad pública, al remarcar su impacto en la movilidad social y la formación profesional. “La universidad es la herramienta que permite que el hijo del rico y el hijo del pobre tengan las mismas oportunidades. La educación nos iguala”, afirmó, destacando además la función de investigación y transferencia de conocimiento al sistema productivo y social.
Finalmente, reiteró que el reclamo no apunta a un presupuesto extraordinario, sino a la actualización por inflación de los salarios y el sostenimiento del funcionamiento universitario. “Queremos estar en las aulas, dando clases e investigando, pero no vemos otra forma de visibilizar esta situación”, concluyó.