Luego de la multitudinaria Marcha Federal de Salud que reunió a más de 60.000 personas en la Ciudad de Buenos Aires y cerca de 100.000 en todo el país, el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, cuestionó la reacción del Gobierno nacional y aseguró que, frente a la crisis sanitaria, “la única respuesta que encuentran es atacar al IOMA y politizar la discusión para no hablar de los problemas reales del sistema de salud”.
El funcionario bonaerense sostuvo que el sistema sanitario argentino atraviesa una situación crítica como consecuencia de las políticas económicas implementadas a nivel nacional y advirtió que el impacto alcanza a hospitales públicos, obras sociales, clínicas privadas, trabajadores de la salud, jubilados y pacientes.
En ese sentido, recordó que la CGT denunció que gran parte de las obras sociales ya no logra cubrir el 80% del Programa Médico Obligatorio (PMO), mientras que las empresas de medicina prepaga aumentaron sus cuotas más de un 400% desde el inicio de la actual gestión. A esto se suma, según señaló, que más de 742.000 personas perdieron su cobertura de salud por desempleo o imposibilidad de pago.
“El sistema público está absorbiendo una demanda cada vez mayor. Hoy, el 50% de las personas que se atienden en hospitales públicos tiene algún tipo de cobertura, pero no puede utilizarla plenamente por la crisis del sistema”, explicó Kreplak.
El ministro también cuestionó el desfinanciamiento de políticas sanitarias esenciales y recordó la eliminación del programa Remediar, que durante 24 años garantizó medicamentos básicos a cerca de 20 millones de personas. “Hoy, uno de cada cuatro jubilados no toma todos los medicamentos que necesita porque no puede pagarlos”, afirmó.
En ese marco, destacó que la Marcha Federal de Salud reflejó una problemática transversal del sistema. “En todo el país las y los trabajadores salieron a la calle. Le decimos basta al gobierno de Milei. La salud está organizada: organizaciones de pacientes, universidades, gremios y hospitales ven cómo se deteriora el acceso a la atención”, sostuvo.
Kreplak también respondió a las críticas sobre el funcionamiento del IOMA y aseguró que se intenta instalar “falsedades para desviar la discusión porque no hay respuestas frente a la crisis”. En esa línea, afirmó que la situación de la obra social bonaerense es similar a la del resto del sistema de seguridad social, aunque destacó que continúa ampliando prestaciones.
Según detalló, entre 2023 y 2025 el IOMA incrementó un 40% las consultas ambulatorias, un 8% las prácticas de diagnóstico por imágenes, un 27% la cobertura de medicamentos de alto costo y un 16% las autorizaciones de prótesis.
El ministro explicó además que el deterioro económico general impactó en el financiamiento del sistema sanitario. “Muchísimas personas dejaron de poder sostener segundas coberturas y comenzaron a utilizar más el IOMA”, señaló.
Asimismo, indicó que la obra social se sostiene principalmente con aportes de trabajadores provinciales y advirtió que los aportes municipales generan un déficit mensual cercano a los 10.000 millones de pesos, producto del congelamiento y deterioro salarial en distintos distritos.
Kreplak también vinculó la situación sanitaria con el desfinanciamiento que, según indicó, atraviesa la Provincia de Buenos Aires debido a la deuda del Estado nacional. “La deuda de Nación con la Provincia ya supera los 20 millones de millones de pesos. Mientras recortan recursos y programas, después intentan responsabilizar a las provincias”, afirmó.
Finalmente, el ministro planteó que el debate actual trasciende lo presupuestario. “Lo que está en discusión es si la salud va a seguir siendo un derecho o si cada persona va a tener que arreglárselas sola frente a la enfermedad”, expresó.
“Mientras el Gobierno nacional ajusta y abandona políticas públicas esenciales, en la Provincia de Buenos Aires seguimos sosteniendo prestaciones, ampliando cobertura y defendiendo el derecho a la salud”, concluyó.