La ciudad de Lincoln fue escenario de una jornada de intercambio internacional en el marco del programa “Economía de Comunión”, una iniciativa impulsada por la Iglesia Católica que promueve un modelo económico basado en la solidaridad, la reciprocidad y el bien común.
El encuentro se llevó a cabo en la sede de Cáritas Parroquial de Lincoln y contó con la participación del intendente Salvador Serenal, el obispo de Nueve de Julio, Monseñor Ariel Torrado Mosconi, además de académicos, profesionales y empresarios provenientes de Eslovaquia, Francia, Rusia, Corea del Sur, Perú y Venezuela.
Durante la jornada se compartieron experiencias vinculadas a proyectos de desarrollo comunitario, entre ellas el programa de autoconstrucción de viviendas que se lleva adelante mediante un convenio entre Cáritas y la Municipalidad de Lincoln. La iniciativa contempla la construcción de 25 viviendas sociales en el barrio “Eduardo Mango”, una experiencia que fue presentada como un ejemplo de trabajo conjunto entre instituciones y comunidad.
Tras el encuentro, el intendente Serenal valoró que Lincoln haya sido elegida para formar parte de esta propuesta, que se desarrolló de manera simultánea en 20 ciudades argentinas y en otras 16 localidades de Ecuador, Brasil, Chile y Paraguay.
“No hay posibilidades de un futuro armonioso si no tenemos el coraje y la grandeza de colocar a la persona delante de cualquier política pública que impulsemos”, expresó el jefe comunal durante su intervención.
Asimismo, Serenal remarcó la necesidad de construir un futuro basado en proyectos colectivos y solidarios. “El futuro se construye dejando atrás mezquindades, los intereses individuales y volviendo a pensar en proyectos colectivos, solidarios y que se fundamentan en el amor y la transformación de la vida de las personas con un mayor sentido de igualdad y justicia”, sostuvo.
La Economía de Comunión (EdC) fue fundada en mayo de 1991 por Chiara Lubich en la ciudad brasileña de San Pablo. El movimiento está integrado por empresarios, trabajadores, directivos, consumidores, investigadores y ciudadanos comprometidos con la construcción de una cultura económica basada en la comunión, la gratuidad y la reciprocidad.
La propuesta busca promover prácticas y relaciones económicas que prioricen la dignidad humana y el bien común, ofreciendo una alternativa a los modelos tradicionales del sistema capitalista y fomentando una visión más solidaria de la actividad económica.
El encuentro realizado en Lincoln permitió intercambiar experiencias y reflexionar sobre nuevas formas de desarrollo económico y social, poniendo el foco en la cooperación, la inclusión y la construcción de comunidades más justas.