07/06/2026 - Edición Nº563

Junín

Infraestructura

A diez años del inicio de la autopista de Ruta 7 hacia Junín: 118 kilómetros terminados y dos tramos paralizados

10:05 | La obra forma parte del proyecto Luján-Junín de 196 kilómetros. Comenzó durante el gobierno de Mauricio Macri, continuó con Alberto Fernández, y quedó inconclusa tras la paralización de la obra pública nacional en 2023.



El próximo 10 de junio se cumplirán diez años del inicio de la construcción de la autopista de la Ruta Nacional 7 hacia Junín, una de las obras viales más importantes desarrolladas en las últimas décadas en el noroeste bonaerense.

Se trata del proyecto de transformación en autopista del corredor Luján-Junín, de 196 kilómetros de extensión, concebido para mejorar la conectividad entre el Área Metropolitana de Buenos Aires y una de las regiones productivas más importantes del país.

A una década del comienzo de los trabajos, el balance muestra avances significativos, con 118 kilómetros ya habilitados al tránsito, pero también un panorama de incertidumbre respecto de su finalización.

Los dos tramos más importantes que restan para completar la obra quedaron paralizados tras la asunción del presidente Javier Milei y actualmente no existe una fecha prevista para su reanudación.

Una obra que atravesó cuatro gobiernos

La historia de la autopista Luján-Junín se extiende a lo largo de distintas administraciones nacionales.

El primer tramo construido fue el comprendido entre Luján y San Andrés de Giles, de aproximadamente 32 kilómetros. Las obras comenzaron a principios de la década de 2010 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en el marco del plan de transformación de los principales corredores nacionales. Sin embargo, la inauguración de ese sector recién se concretó en 2016, ya durante la presidencia de Mauricio Macri.

Ese mismo año, el 10 de junio de 2016, se puso en marcha otra de las etapas más esperadas: la construcción de los tramos Junín-Chacabuco y Giles - Areco, que representó el desembarco definitivo de la autopista en el noroeste bonaerense. Desde entonces, la obra avanzó y fue sumando distintos sectores habilitados.

Los kilómetros que sí se completaron

Uno de los hitos llegó en junio de 2019 con la habilitación de la variante de San Andrés de Giles. Se trata de un tramo de ocho kilómetros comprendido entre los kilómetros 98 y 106 que permite evitar el ingreso del tránsito pesado a la ciudad y su zona urbana.

Además, desde el kilómetro 106 se abrió posteriormente la doble vía hasta el acceso a la localidad de Heavy, en el kilómetro 126.

Otro avance importante se produjo el 9 de diciembre de 2020, cuando quedó inaugurado el tramo completo entre Carmen de Areco y San Andrés de Giles.

Hasta entonces solamente estaban habilitados unos 20 kilómetros entre Giles y Heavy. Con la apertura de los 16 kilómetros restantes se logró completar la conexión de ese sector.

La obra más significativa para la región llegó pocos meses después. El 2 de junio de 2021, el entonces presidente Alberto Fernández encabezó la inauguración de los 39,7 kilómetros de autopista entre Junín y Chacabuco, si bien en 2019 se habián habilitado los tramos de extremos, quedano el de La Agraria - O´Higgins inconcluso.

La intervención incluyó tres distribuidores de tránsito ubicados en O’Higgins, Membrillar y La Agraria; un puente sobre el río Salado; y tres pasarelas peatonales destinadas a mejorar la seguridad vial.

Una de ellas fue construida frente a la Escuela Agraria, otra a la altura del barrio Cerrito Colorado y una tercera en cercanías de la Escuela Nº 35.

Gracias a estas etapas concluidas, de los 196 kilómetros originalmente proyectados entre Luján y Junín quedaron habilitados aproximadamente 118 kilómetros.

La Variante de Chacabuco: una obra avanzada que quedó detenida

Uno de los tramos pendientes más importantes es la Variante de Chacabuco. Se trata de una obra de 23 kilómetros diseñada para sacar el tránsito pesado y de larga distancia del casco urbano de la ciudad, mejorando tanto la seguridad vial como la circulación regional.

El proyecto contempla una autopista semiurbana con dos carriles por mano entre el Acceso Este de Chacabuco, en el kilómetro 196, y el Acceso Oeste, en el kilómetro 219. También incluye cinco puentes distribuidores ubicados en puntos estratégicos del recorrido.

La obra tuvo una historia compleja. Entre diciembre de 2018 y enero de 2021 permaneció paralizada durante más de dos años. Posteriormente fue reactivada y registró un avance sostenido.

De acuerdo con los últimos datos difundidos por Vialidad Nacional, el bypass presentaba más del 75 por ciento de ejecución y contaba incluso con una primera capa de asfalto colocada. Las estimaciones oficiales señalaban que podía quedar terminada durante el primer semestre de 2024.

Sin embargo, tras la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023 y la decisión del Gobierno Nacional de paralizar la obra pública, los trabajos volvieron a detenerse y nunca fueron retomados.

Actualmente sólo restan tareas finales, entre ellas la ejecución de la carpeta asfáltica definitiva, la colocación de guardarraíles, señalización, iluminación y terminaciones complementarias.

Durante 2025, el Municipio de Chacabuco intimó formalmente al Gobierno Nacional por el estado de abandono de la obra y por el deterioro progresivo del desvío provisorio construido en la intersección de la Ruta Nacional 7 y la Ruta Provincial 30.

Chacabuco-Carmen de Areco: el tramo más extenso que también fue frenado

La otra gran deuda del proyecto es el tramo Chacabuco-Carmen de Areco. Con una extensión de 55 kilómetros, representa el sector más largo de toda la autopista Luján-Junín.

La obra había sido licitada durante el gobierno de Mauricio Macri en 2016, pero nunca llegó a ejecutarse y permaneció virtualmente olvidada durante varios años.

Recién a mediados de 2022 comenzaron las tareas de construcción y durante 2023 los trabajos mostraban avances importantes.

Según informaba entonces Vialidad Nacional, ya se habían realizado movimientos de suelo, construcción de terraplenes, alcantarillas y bases de calzada en distintos sectores del recorrido.

La intervención contemplaba además la construcción de ocho distribuidores, nuevas obras hidráulicas, ampliación de estructuras existentes, dos puentes sobre los arroyos Lamela y Ranchos, iluminación y señalización integral.

Pero al igual que ocurrió con la Variante de Chacabuco, la obra fue paralizada tras la llegada de Javier Milei a la Presidencia y el cierre de los programas nacionales de infraestructura vial.

Desde entonces los trabajos permanecen detenidos.

También quedó suspendida la travesía urbana de Junín

La paralización de la obra pública nacional también impactó en otro proyecto esperado por Junín: la travesía urbana de la Ruta 7.

En noviembre de 2023, apenas semanas antes del cambio de gobierno, la empresa adjudicataria había instalado su obrador frente a la Sociedad Rural de Junín, sobre el camino al Parque Natural Laguna de Gómez.

Sin embargo, tras los anuncios económicos, los recortes e obra pública y la incertidumbre respecto de la continuidad de las obras nacionales, la empresa retiró el obrador y la intervención nunca llegó a comenzar.

Un proyecto inconcluso y sin fecha de finalización

A diez años del inicio de la construcción de la autopista hacia Junín, el proyecto muestra una situación paradójica.

Por un lado, logró transformar en autopista más de un centenar de kilómetros y mejorar notablemente la seguridad vial en gran parte del corredor.

Por otro, los dos sectores que faltan para completar la conexión entre Luján y Junín se encuentran paralizados desde diciembre de 2023, luego de la decisión del Gobierno Nacional de suspender las obras públicas en ejecución.

La situación quedó ratificada durante la audiencia pública realizada en Junín en el marco de la Red Federal de Concesiones, donde representantes nacionales confirmaron que el Estado no continuará ni con la Variante de Chacabuco ni con el tramo Chacabuco-Carmen de Areco.

Además, se informó que las futuras concesiones privadas previstas para la Ruta 7 no tendrán obligación de ejecutar obras de infraestructura de gran magnitud, limitándose principalmente a tareas de mantenimiento y administración de peajes.

Así, diez años después del inicio de una obra considerada estratégica para el desarrollo del noroeste bonaerense, la autopista Luján-Junín continúa inconclusa y sin certezas sobre cuándo podrán completarse los kilómetros que aún faltan.