Juan Petraglia repasó las sensaciones que le dejó la histórica consagración de Deportivo Baigorrita en el Torneo Apertura "Germán Gaspar" de la Liga Deportiva del Oeste. El delantero, una de las piezas importantes del equipo campeón, habló con El Diario del Lunes sobre la final ante Rivadavia de Junín, el proyecto que lo convenció de llegar a la institución y la emoción personal que atravesó durante los días previos al encuentro decisivo.
La obtención del primer título liguista para el club en el año de su centenario tuvo para Petraglia un significado especial. Apenas dos días antes de la final disputada en la cancha de Mariano Moreno sufrió la pérdida de su abuela, una persona muy importante en su vida, a quien terminó dedicándole la conquista.
"Fue la emoción de ver reflejado en un título todo el esfuerzo del semestre. También tuve una pérdida personal. El jueves antes de la final perdí a mi abuela. Le había prometido que iba a salir campeón y que le iba a llevar la camiseta, pero no se la pude dar personalmente. Terminé dedicando el título para allá arriba", expresó.
A pesar del dolor, Petraglia decidió estar presente en la final y fue protagonista de la victoria por 2 a 1 frente a Rivadavia, resultado que le permitió a Deportivo Baigorrita quedarse con el campeonato y levantar además la Copa "Centenario Club Defensa Argentina".

Sobre la preparación para el partido decisivo, el delantero destacó la confianza con la que llegó el plantel.
"Llegamos con mucha tranquilidad. Sabíamos que todo lo que veníamos trabajando desde el inicio del año lo podíamos plasmar en la cancha. Estábamos preparados futbolísticamente y mentalmente. Nos convencimos desde un principio de que queríamos estar en esa instancia", afirmó.
En cuanto al desarrollo del encuentro, consideró que su equipo logró imponer condiciones durante gran parte del partido.
"Comenzamos muy bien, con mucha intensidad. Intentamos plasmar todo el tiempo la intensidad física que tenemos. También contamos con jugadores de buen pie y manejamos muy bien la pelota. En el primer tiempo fuimos superiores completamente", analizó.
Petraglia explicó que el segundo gol significó un alivio para el equipo, aunque reconoció que el descuento de Rivadavia generó momentos de tensión en el tramo final.
"Desde lo mental pudimos ser muy fuertes y creo que eso es fundamental para esta clase de partidos. Eso nos ayudó mucho para aguantar hasta el final", señaló.
Incluso reveló que en los minutos decisivos sufrió una molestia física que puso en duda su continuidad dentro del campo.
"A los 40 minutos sentí una molestia en el isquiotibial. Pilo (Nuñer" me preguntaba cómo estaba, pero yo no quería salir porque sentía que era necesario para el equipo. Yo creo que ella desde allá arriba me dio la fuerza para terminar el partido", recordó.
Consultado sobre su llegada a Deportivo Baigorrita, Petraglia contó que el proyecto deportivo y el desafío de conseguir un título histórico fueron determinantes para aceptar la propuesta.
"Cuando llegué al club fue por medio de Pilo y de Diego. Me dijeron que el club cumplía 100 años y que estaban en busca de ese primer título en la Liga de Junín. Eso al jugador lo motiva mucho. Escuchar que van en busca del campeonato es algo muy tentador porque uno busca lograr títulos y dejar algo en su carrera", explicó.
Además, destacó el respaldo que recibió durante todo el semestre.
"La confianza que me dieron mis compañeros, el técnico y el club fue única. Me ayudó mucho a soltarme desde el juego y a aportar desde los goles", sostuvo.
Entre las anécdotas que le dejó la campaña, eligió una que tuvo como protagonista al arquero del equipo.
"Siempre nos quedábamos con el Mono pateando penales después de las prácticas. Fue figura en todas las fases definitorias, pero yo lo sigo cargando porque fui el único jugador al que no le pudo atajar un penal en todo el semestre", contó entre risas.
Por último, recordó con emoción el recibimiento que tuvo el plantel al regresar a Baigorrita con la copa en sus manos.
"Fue único. Nunca me había pasado llegar a un pueblo y que te esté esperando toda la gente en el acceso, los Bomberos Voluntarios, todos. Nos subimos arriba de un camión, fuimos hasta el club y la lluvia que apareció lo volvió más épico todavía. Es algo que no se va a borrar nunca de la mente de uno", relató.
Para Petraglia, la histórica consagración de Deportivo Baigorrita fue mucho más que un campeonato. Fue la recompensa al esfuerzo de todo un semestre, el cumplimiento de un sueño colectivo y una dedicatoria cargada de emoción para una persona que lo acompañó durante toda su vida.