Junín experimentó durante los últimos quince años una de las mayores expansiones urbanas de su historia reciente. Nuevos barrios, urbanizaciones privadas, desarrollos inmobiliarios y loteos modificaron la geografía de la ciudad, extendiendo la mancha urbana hacia sectores que hasta hace poco tiempo eran predominantemente rurales o de quintas.
Sin embargo, mientras la población creció y el parque automotor aumentó de manera sostenida, la cantidad y distribución de estaciones de servicio no acompañó ese proceso.
Actualmente existen 16 estaciones de servicio distribuidas principalmente en el centro y sur de la ciudad. De ese total, cuatro se encuentran sobre la Ruta Nacional 7 y una sobre la Ruta Nacional 188, corredores estratégicos que atraviesan el partido y reciben además el tránsito de paso.
La situación plantea un interrogante cada vez más frecuente entre vecinos y usuarios: ¿alcanza la infraestructura actual para abastecer a una ciudad que continúa expandiéndose?
Uno de los sectores que más se desarrolló en los últimos años fue el noreste de Junín. Allí surgieron barrios como El Palmar I y II y Proyecto Alvear, ubicados a la vera de la avenida Circunvalación, entre Ruta 188 y el Complejo Marianista.
A ello se suma el crecimiento registrado hacia el sector del peaje de Roca, donde aparecieron nuevos desarrollos residenciales como San Ignacio y San Carlos.
La Circunvalación, repavimentada en 2018 e iluminada en toda su extensión en el último año, se consolidó como una vía estratégica para conectar estos sectores con el resto de la ciudad. Sin embargo, quienes viven en esos barrios no cuentan con una estación de servicio cercana y muchas veces deben desviarse varios kilómetros para cargar combustible.
Otro de los cambios urbanos más notorios ocurrió en la zona sur, camino a la Laguna de Gómez, un sector turístico que recibe a miles de visitantes cada año.
Barrios como Real, Moya, San Carlos, Jardín y Cerrito Colorado registraron un fuerte crecimiento poblacional, donde, además de nuevas construcciones, numerosas propiedades dejaron de ser utilizadas exclusivamente durante fines de semana para convertirse en viviendas permanentes. A ellos se agregan urbanizaciones privadas como Costa Verde y San Ignacio,
La migración de familias hacia estos sectores generó nuevos movimientos diarios de tránsito. Miles de vecinos ingresan al casco urbano para trabajar, estudiar o realizar trámites y luego regresan a sus hogares ubicados fuera de la trama urbana tradicional.

Sin embargo, al no existir estaciones de servicio en esos sectores de expansión, la mayoría debe cargar combustible dentro de la ciudad, incorporando recorridos adicionales a sus trayectos habituales.
La concentración de la demanda en pocas bocas de expendio también se refleja en situaciones cotidianas.
Uno de los ejemplos más visibles es la estación de servicio YPF del Automóvil Club Argentino, donde con frecuencia se observan largas filas de vehículos, especialmente en horarios pico y durante los fines de semana largos.
Para muchos automovilistas que llegan desde los barrios ubicados sobre Circunvalación o desde la zona de quintas, esa estación representa una parada casi obligada antes de regresar a sus hogares.
La posibilidad de incorporar nuevas estaciones en sectores estratégicos permitiría no solo acercar el servicio a miles de vecinos, sino también descomprimir la demanda que hoy se concentra en el casco urbano.
La instalación de una nueva estación de servicio implica inversiones importantes, estudios ambientales y habilitaciones específicas. Sin embargo, el crecimiento territorial de Junín abre una discusión que excede al mercado de combustibles y se relaciona directamente con la planificación urbana.
Mientras la ciudad continúa expandiéndose hacia el noreste, el sur y los corredores de Circunvalación, la infraestructura de servicios deberá acompañar esa transformación para evitar que los vecinos dependan exclusivamente de un esquema pensado para una ciudad mucho más pequeña que la actual.
La pregunta que comienza a instalarse es si la red de estaciones de servicio de Junín refleja la ciudad de hoy o si todavía responde a la realidad urbana de hace dos décadas.